Sabemos que no estamos hablando en broma cuando decimos que el fenómeno de Fortnite es para estudiarlo a parte. Mes tras mes hace historia y actualmente es el producto de ocio con más impacto del mundo. Por no hablar de sus cifras, porque son mareantes (y porque tienes un artículo nuestro detallando su economía que te dejará muy claro de qué cifras estamos hablando) e infinitas. Sólo decir que en un día ganan más que muchas empresas en un mes, contando únicamente los beneficios de los jugadores de iOS.

La cosa es que no sólo puede presumir de ganar dinero. Para nada. Ahora Fortnite puede sacar pecho de influir sobre los jugadores y de cambiar el paradigma del entretenimiento. Y decimos esto porque hace unos pocos días el juego de Epic Games decidió que quería hacer historia y lo hizo. Pero pongámonos en antecedentes primero.

Todo comenzó en las oficinas de Epic Games, ya que si por algo son famosos los creadores de la saga Gears of War es por su creatividad y su constante trabajo en crear nuevos contenidos. En Epic querían hacer algo distinto, entre temporada y temporada de Fortnite, querían realizar algo que nunca se hubiese hecho antes. Y tras mucho pensar dieron con una idea bastante original: dar un concierto dentro de su videojuego para todos los jugadores a la vez.

La apuesta era bastante arriesgada, no hay duda, porque una cosa es que todos los días los jugadores se sienten en el sofá a jugar unas partidas de Fortnite, y otra es que la gente fuese puntual y se pusiese delante de la televisión para presenciar un concierto en “directo”, sin poder pegar tiros ni nada. Sólo por puro entretenimiento.

Una vez que tenían clara la idea, en las oficinas de Epic Games tocaba dar el siguiente paso: ¿quién sería el artista elegido para poder mover al mayor número de jugadores? El o los artistas tendrían que ser muy famosos o estar en la cresta de la ola actual para que el reclamo fuera lo suficientemente apetitoso. Fácil no tuvo que ser y seguramente se barajaron varios nombres. Lo que sí sabemos es quien ganó la carrera por ser el elegido, y ese no fue otro que Marshmello, de 26 años, famoso por hacer canciones como Happier, con más de 167 millones de reproducciones en Youtube, y que lleva meses como uno de los artistas más influyentes del momento y copando las listas de éxitos en Spotify. Vamos, que era difícil haber elegido mejor.

https://twitter.com/marshmellomusic/status/1091814963918688256

Vale, ya tenemos la idea, ya tenemos al artista. ¿Qué falta ahora? Montar y dar forma al evento de los eventos. Para ello tuvieron que tener todo muy bien medido y calculado, ya que la actuación sería a una única hora, durante 10 minutos y tenía que salir todo bien, sin errores ni fallos. Y claro, cuando quieres reunir a varios millones de personas y pretender que no salga nada mal conlleva muchísima previsión y preparación, y si no que se lo digan a EA hace una semana y a su demo VIP de Anthem, la cual experimentó una enorme cantidad de errores de conexión y bugs debido a una afluencia inesperada de jugadores.

Para conseguir las condiciones idóneas en Epic Games dejaron claro que no podía haber armas ni peleas durante ese periodo de tiempo, no si querían que el concierto fuese recordado como tal y no como la mayor carnicería de la historia del juego, y más aún cuando tenemos bastante reciente el ataque al concierto de Ariana Grande en Manchester. No, el evento tenía que ser pacífico y tranquilo, tan sólo para disfrutar del momento y de la música.

El mayor reto ahora que ya tenían atados todos los flecos del evento, era conseguir reunir a la gente en el juego a una hora puntual y sin el incentivo de jugar. Porque seamos sinceros, si los jugadores entramos en los juegos es para pegar tiros, no para ver experimentos de las compañías. La cosa es que Fortnite, que suele registrar al día 8 millones de jugadores en sus servidores, contaba con que su público es bastante curioso por naturaleza ya que una de las claves del éxito del título ha sido convertir a sus usuarios en parte activa del juego (enigmas, secretos repartidos por el mapa, locas teorías espacio-temporales, etc) a base de distintas estrategias de comunicación. Y por esto estaban seguros que su nueva idea iba a triunfar. Y estaban en lo cierto.

El sábado pasado, a las 20 h (horario español peninsular), 10 millones de jugadores de todo el mundo se reunieron Pleasent Park (un punto famoso dentro del mapa de Fortnite) en el que habían instalado un enorme escenario en el que apareció, de forma puntual, Marshmello con un avatar personalizado que le había creado Epic Games para la ocasión, y durante diez minutos estuvo pinchando en directo para todo su público. El ambiente fue una locura, todo personalizado al más mínimo detalle con luces, hologramas enormes, zonas sin gravedad para flotar sin control, etc. Vamos, se convirtieron en lo que querría ser Tomorrowland si no tuvieran leyes físicas y presupuestos a los que ajustarse.

Además, y con el objetivo de que el evento fuese aún más mediático, llegaron a acuerdos con los mayores creadores de contenido para que pudieran grabar y emitir en directo el concierto sin que hubiera problemas de violaciones de copyright por las canciones de Marshmello (ya sabemos lo restrictivo que es Youtube con estos temas). Eso sí, a cambio los creadores no podían monetizar los vídeos (aunque de alguna forma han tenido que ser recompensados por la publicidad). Vamos, que el juego de moda, junto al dj de moda más los Youtubers de moda sólo podían dar un resultado: éxito rotundo.

Según una fuente interna de Epic, fueron más de 10 millones de usuarios los que visualizaron el concierto en directo:

Y de esta forma, y con una comunidad agradecida que vio -en grupos de 100 personas por servidor- un concierto en directo dentro de un videojuego, la gente de Fortnite y Marshmello hicieron historia. Primero por conseguir una proeza técnica libre de fallos y errores; segundo por hacer el primer concierto virtual de estas características; y tercero por reunir a la friolera cantidad de 10 millones de jugadores, que para los que manejen mal los números grandes es como si todos los habitantes de Andalucía y Murcia se juntasen para ver un mismo concierto. Increíble.

Si te perdiste el concierto, aquí tienes un montaje del propio Marshmello que colgó en su cuenta de YouTube:

En Epic Games sólo tienen en mente destruir récords, romper barreras y conseguir que su juego traspase todos los ámbitos. El mundo del entretenimiento y del ocio sabe que está en la edad de Fortnite, es el rival a batir incluso para Netflix, quien lo considera su único rival a día de hoy. Y la verdad, viendo el panorama no es de extrañar, ya que no hay nada que quite más tiempo a un usuario de la compañía de streaming que una buena partida en Picos Picados.

Aquí acaba esta noticia, una de las más curiosas en lo que va de año, pero tened por seguro que no será la última en la que aparezca Fortnite de por medio, ya que en Epic Games han dado con la tecla exacta, la tecla que hay que pulsar para salir en todos los medios cada pocos meses. Sólo toca esperar (mejor sentados) para ver de qué nueva forma nos sorprenden la próxima vez, aunque yo por si acaso no me saco todavía mi abono al Coachella.