¿Sabías que cada año se extinguen dos especies de vertebrados? En los últimos 100 años cerca de 200 especies de estos animales han desparecido. Podría no parecerte mucho pero esto supone un ritmo de extinción entre 10 y 100 mayor que el ritmo natural.

De acuerdo a un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of Natural Academy of Science, la sexta extinción masiva que esta viviendo nuestro planeta es bastante más acuciante, y preocupante, de lo que se pensaba hasta ahora. Además, según los investigadores, esta afectando de forma más severa a los animales vertebrados.

Analizando una muestra de 27.600 especies de vertebrados, lo que supone casi la mitad de los pájaros, mamíferos, anfibios, y reptiles conocidos, han concluido que en un 32% de los casos sus poblaciones están decreciendo, tanto en número como en rango geográfico.  No sólo eso, en un análisis más detallado con datos de 177 especies de mamíferos que comprenden el intervalo de tiempo entre 1900 y 2015, se ha visto que han perdido el 30% de su rango, mientras que en un 40% de los casos analizados se llegaba a una perdida superior al 80% del rango geográfico.

Macho de León africano. Una de las especies que ha sufrido un fuerte descenso en su población. Crédito: Kevin Pluck vía Wikipedia

La velocidad de desaparición es anormalmente alta

Uno de los principales problemas al que nos enfrentamos, y del que somos en buena parte responsables, es la pérdida de diversidad biológica. Los registros fósiles indican que las extinciones masivas siempre han ocurrido de forma natural en nuestro Planeta. Sin embargo, el Ser Humano podría estar provocando que la velocidad de éstas sea alarmantemente alta. Entre los factores que están afectando más encontramos la pérdida de hábitat, la sobreexplotación, la polución, el uso de tóxicos, y más recientemente, el cambio en el clima.

Hay que tener en cuenta que, según los registros, la extinción de forma natural de 200 especies de vertebrados llevaría cerca de 10.000 años, y no un siglo como ahora está ocurriendo. Hasta ahora parecía que la extinción anual de dos especies de vertebrados no era suficiente como para generar preocupación a nivel social, más aún cuando las especies desaparecidas son, en general, muy desconocidas. Por ejemplo, en 2014 se extinguió el Megupsilon aporus, un pequeño pez de México, y 2009 el Pipistrellus murrayi, un murciélago de la Isla de Navidad.

Murciélago de la Isla de Navidad. Crédito: Wikipedia

Es más preocupante de lo que se creía

Las extinciones son, obviamente, de vital importancia a largo plazo, ya que son pérdidas de carácter irreversible y que afectan al deterioro funcional de los ecosistemas. Aunque esto es sobradamente sabido por la comunidad científica, parece que, como decíamos, no levantaba una gran preocupación. En este nuevo estudio, se apunta que previamente no se estaban teniendo en cuenta factores como la velocidad en la disminución de ciertas poblaciones animales, y que cuando éstos son introducidos en el análisis, la situación es muchísimo más preocupante de lo que parecía.

Para hacernos una idea, especies que hace un par de décadas se creía que estaban seguras, a día de hoy están en peligro. Por ejemplo, en 2016 el número de guepardos era de solo 7.000 ejemplares, y 5.000 en el caso de los orangutanes. La población de león africano ha decrecido un 43% desde 1993, y el pangolín y las girafas también han sufrido un fuerte descenso de población.

Familia de guepardos.

Ocurre a nivel global

Este estudio, además, ha demostrado que el descenso en la población de 177 especies de mamíferos está ocurriendo a nivel global, dándose de forma más notable en las regiones tropicales. Es más, las regiones que muestran menor diversidad, como puede ser la zona central de Europa, muestran un porcentaje de descenso mayor. Aunque este análisis sólo afecta a mamíferos, existen otros que apuntan que los invertebrados terrestres y las plantas están sufriendo una situación similar.

Distribución geográfica mundial del descenso de la población en 177 especies de mamíferos. Crédito: 10.1073/pnas.1704949114

La aniquilación de biodiversidad que está ocurriendo afecta a todos los niveles en la biosfera. Como muestra este estudio, es un problema más preocupante de lo que se creía, y exige una actuación rápida y eficiente para detenerla. Aunque las extinciones masivas se dan de forma natural, la componente Humana parece estar acelerando todo, y este cambio en la velocidad puede tener consecuencias catastróficas para la ecología, e incluso para la sociedad y la economía.