Bitcoin no para de crecer pero su difícil escalabilidad podría convertir ese crecimiento en el mayor de sus problemas.

El regalo al mundo de Satoshi Nakamoto, pseudónimo del creador o grupo que diseñó el manifiesto en 2008, se propuso solucionar un problema mundial.

Éste se quejaba de que las instituciones financieras convencionales crean fricciones innecesarias entre los bancos y otros mediadores, haciendo que las pequeñas transacciones no sean prácticasBlockchainbitcoin se postulaban como la solución al problema.

Sin embargo parece que la criptomoneda no está a la altura del reto y son precisamente las pequeñas transacciones lo que más dolores de cabeza le provocan.

Nakamoto dijo que bitcoin cambiaría todo eso al emplear una red de igual a igual, respaldada por una matemática irrompible que verificaría las transacciones eliminando la necesidad de instituciones centralizadas. En el manifiesto también hace referencia a la idea de que los pagos digitales muy pequeños podrían cambiar la economía de Internet, o al menos ayudarían a países en vías de desarrollo.

Actualmente (como ya contamos esta misma semana en otro post) el precio de bitcoin se ha elevado 17 veces desde enero, alcanzando los $17.389,30 por bitcoin. Visto así bitcoin sería una apuesta segura, pero no es oro todo lo que reluce.

¿Cuánto cuesta una transacción?

Los usuarios de la moneda pagan tarifas para asegurar que la red global de ordenadores que administran la moneda procesen la transacción. Ayer mismo, por ejemplo, costaba alrededor de $19 procesar una transacción en 10 minutos. Según esta estimación, pagar una tarifa más pequeña, de $3 por ejemplo, dejaría la transacción en un tiempo estimado de 24 horas. Eso es un problema.

Steam, la plataforma de entretenimiento por excelencia, dejó de aceptar bitcoin la semana pasada, alegando las altas tarifas de transacción.

 

Erik Norland, economista del CME Group, dijo que los altos precios podrían ser la razón por la cual el rally actual de bitcoin se paralice.

¿Por qué son tan caras (y lentas) las transacciones?

Son altas porque la red punto por punto que impulsa la moneda tiene un capacidad muy limitada, según los estándares de la infraestructura digital moderna.

Por ejemplo, Visa procesó 29,2 mil millones de transacciones en tres meses (una tasa de 317 millones por día o 3,674 por segundo). Por otro lado, bitcoin en el mejor de los casos, podría procesar 7 por segundo, pero normalmente alcanza 3,3.

Las transacciones de bitcoin son impulsadas por personas que se denominan ‘mineros’, ejecutando un software que crea la red que hace el trabajo de procesar transacciones. La capacidad de bitcoin se establece por la frecuencia con la que los mineros agregan nuevos lotes de transacciones confirmadas al libro digital de bitcoin (blockchain o cadena de bloques) actualmente cada 10 minutos, y la forma en que el protocolo bitcoin enruta los datos a través de su red.

Chandler Guo, un empresario e inversor chino, posee una de las mayores granjas de minería Bitcoin.

Este problema ha afectado recientemente a ethereum, el segundo sistema más grande de criptomoneda, a causa del boom de los Cryptokitties; un juego de comercio con gatitos virtuales que que ha explotado este mismo mes. La alta actividad de compra y venta causó que las tarifas de transacción en espera de procesarse aumentaran considerablemente.

“Estamos trabajando en ello”

Pero los usuarios de criptomonedas tienen ideas para hacer que estas redes sean más escalables. Son muchas las monedas nuevas que surgen constantemente y algunas como Bitcoin-NG (2015), adoptada por una startup llamada Waves, asegura que su sistema puede manejar miles de transacciones por segundo.

Algunos devotos de bitcoin que ayudan a mantener la red y el código de la moneda están pensando en nuevas formas de escalar para hacer realidad el sueño original de Nakamoto.

Hasta que este y otros problemas no se resuelvan, bitcoin no podrá aspirar a convertirse en una moneda real de uso cotidiano. Por otro lado, eso no asusta a algunos de sus inversores que conciben la criptodivisa más como un bien, como lo sería el oro, que como una moneda, como lo planteó Nakamoto.

Su futuro, como el de todos, está por verse.