Elon Musk ha anunciado que The Boring Company podría empezar a trabajar, en tres o cuatro meses, en el túnel express que unirá el centro de Chicago con el aeropuerto internacional O’Hare y finalizarlo en tres años.

Si por algo se caracteriza Musk, a parte de por ser una de las persona más más influyentes del siglo XXI, es por sus ambiciosos y excesivamente optimistas plazos. Ayer, él,  junto al junto al alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, han presentado el plan para anunciar el acuerdo en una conferencia de prensa.

“Estamos súper emocionados por hacer una tecnología innovadora en una de las mejores ciudades del mundo”, dijo Musk.

Por otro lado, Emanuel, dijo que estaba seguro de que ‘X’ sería una alternativa más rápida al conocido sistema de trenes ‘L’ de Chicago.

En una entrevista con el Chicago Sun-Times, Emanuel destacó la experiencia de Musk como CEO de Tesla y SpaceX y dijo que estaba dispuesto a apostar por el “historial de Musk en este próximo paso sin dinero y todo al alza”.

“Tenemos una persona en Elon Musk que comenzó una compañía de autos eléctricos de la nada, y comenzó una compañía espacial de la nada, y ha demostrado que no le gusta fracasar”,

dijo Emanuel.

Aunque los detalles del acuerdo se elaborarán en los próximos meses, el sistema tomaría la forma de túnel subterráneo entre O’Hare y el complejo Block 37 de Chicago. Los ‘patines’ de propulsión eléctrica, viajarán a velocidades de hasta 241.402km/h. Cada patín podría transportar hasta 16 pasajeros, o un solo un vehículo de pasajeros, en un viaje de 12 minutos.

¿Y el precio?

Oscilarían entre los $20 y los $25 por viaje que, en comparación con los trenes “L” de Chicago que hacen el viaje por 40 minutos o más  y cuestan $5.

The Boring Company, en conformidad con el acuerdo con Chicago Infrastructure Trust, asumirá el coste de construir y operar el sistema, sin gasto público. La compañía recuperaría los gastos a través de tarifas, publicidad y otras fuentes privadas de ingresos.

The Boring Company dice que es capaz de construir túneles a un cuarto del coste tradicional, además de más silenciosos, construyéndolos con la mitad del diámetro de los túneles de tránsito tradicionales, además de por el uso de un nuevo tipo de tuneladora.

La compañía también está trabajando en redes de túneles en zonas de Los Ángeles y Maryland, pero en algunos lugares está enfrentándose a cierta resistencia por causas regulatorias y ambientales.