Es una de las modas de los últimos años y llegó a nuestras vidas como solución al tabaco tradicional. No olía mal, no manchaba los dientes y no lo llenaba todo de ceniza. Sin duda todo un avance respecto al cigarrillo. El problema es que su explosión fue espectacular y vivió mucho tiempo sin una regulación específica y sin estudios que pudieran advertir de sus efectos perjudiciales. Ahora que ha pasado un poco más de tiempo lo que nos llega desde los laboratorios es de todo y poco bueno.

Ahora, y tras saltar una noticia que relaciona directamente cinco muertes recientes por problemas respiratorios con el vaping, parece que la sociedad empieza a mostrarse más dispuesta a escuchar cuáles son los problemas reales que presenta esta moda tan perjudicial.

Para empezar uno de sus mayores peligros es que los niños pueden acceder sin problema a los vapeadores, ya que no se necesita la mayoría de edad al venderse también los líquidos “sin nicotina”, tan sólo de sabores. Estos modelos, que se venden como inocuos, llegan a las manos de muchos menores de edad sin mayores complicaciones y, según todos los expertos, someter las vías respiratorias aún en desarrollo a estos productos puede ser tremendamente perjudicial, debido a que se pueden promover enfermedades, patologías y otros problemas derivados de la inhalación de estos productos químicos todavía no estudiados en profundidad (además de que meter cualquier agente con partículas volátiles provenientes de la quema a nuestro cuerpo siempre es potencialmente cancerígeno).

Vaping y sus peligros muertes

Además de los problemas relacionados con los productos de sabores, los vapeadores que sí utilizan mezclas de nicotina tienen el peligro de que es el propio usuario quien decide las cantidades, ofreciendo la posibilidad de cargar el vapeador con muchísima más cantidad de elementos tóxicos y perjudiciales que un cigarro convencional.

Según este artículo de la CNN, un estudio del pasado año, reveló que se encontraron mayores concentraciones de cotinina –el producto derivado de la nicotina después de ser digerido por nuestro organismo– en los fumadores jóvenes que utilizaban el vapeador que en los que fumaban cigarros tradicionales, por lo que una de las máximas que se suelen esgrimir de que el vaping es menos adictivo que el cigarro tradicional se ve comprometido con estos datos.

Otro de los problemas asociados al vaping que tampoco estaba contemplado hasta hace poco es el tema de los fumadores pasivos, algo que sí veíamos con el tabaco tradicional. Pero según los últimos estudios este punto tampoco es cierto, ya que vapear también es perjudicial para los que los rodean. Porque si bien es cierto que no deja mal olor, el humo de vapeador también libera al aire nitrosaminas, aldehídos que son cancerígenos y partículas pequeñas que acaban en nuestros pulmones.

Tampoco podemos olvidar que los vapeadores suelen defender su vicio con que “es una ayuda para empezar a dejar de fumar”, pero esto tampoco es cierto según los últimos estudios. No existe ningún trabajo metodológicamente serio que ratifique esa afirmación, llegando el caso de que la OMS (Organización Mundial de la Salud) asegura que sus informaciones que tan sólo el 1% de la vapeadores consigue dejar de fumar.

Si hacemos caso a todos los profesionales de la salud podemos observar que prácticamente nadie aconseja su uso o consumo, y mucho menos como terapia para dejar de fumar o como opción menos perjudicial que el tabaco tradicional. Su fácil acceso parar a los menores de edad y una mejor consideración social (la gente hace tiempo que asocia que fumar es malo y perjudicial, llegando a estar peor visto que nunca, pero esto no ocurre con los vapeadores) ha conseguido que se convierta en un accesorio para millones de personas en todo el mundo.

Y sin estudios que puedan predecir las consecuencias a varios años vista y con una legislación que, si bien ya ha empezado a ponerse seria, aún le falta recorrido, estamos ante un panorama nada prometedor que puede significar incontables problemas de salud por culpa del vaping en un futuro muy cercano.

Mientras tanto, la marca de vaping myblu de Imperial Brands, lanza su primera campaña gráfica”I Like the Way You Blu” en España, en marquesinas de autobús y paradas de metro, en el que muestran a hombres y mujeres vapeando bajo el lema “Disfruta sin renunciar a nada”.