Pese a que han pasado unos meses desde que saltó la primera chispa, todos tenemos muy presentes la que se montó este verano entre el Gobierno de Donald Trump y China, que acabó salpicando a Google y Huawei en un veto de la primera a la tecnológica asiática y que tuvo importantísimas consecuencias. El motivo no era otro que el 5G, o más bien, el control sobre el 5G.

Como pudimos saber por aquel escándalo entre potencias, la Casa Blanca está muy preocupada por los enormes avances de Huawei en la tecnología 5G, avances que han supuesto que la compañía china sea la líder de este sector que gana peso con cada día que pasa.

Estados Unidos, viendo que los chinos les habían adelantado por la derecha y sin preguntar, decidió que era momento de maniobrar de urgencia si querían tener algo que decir en el mundo del 5G en unos años. Así que tiró por la vía de la acusación (dijo que Huawei era un aparato del Gobierno chino) y del veto. Huawei ahora era enemigo de los Estados Unidos y se le prohibía el uso de Android, el mayor sistema operativo de dispositivos móviles y el pilar sobre el que se cimenta Huawei. Un durísimo golpe para la compañía de Ren Zhengfei.

¿Y por qué os estamos contando todo esto? Pues porque se ha filtrado que desde la Casa Blanca están apoyando y empujando a los sectores tecnológicos y de telecomunicaciones de Estados Unidos a desarrollar una red 5G propia, para así no depender de la tecnología de Huawei.

Donald Trump está decidido a luchar con mucho dinero en esta batalla que, a día de hoy, está ganando Huawei, ya que la compañía china comenzó antes que nadie a invertir en infraestructuras y estándares que poco a poco han ido utilizándose en todo el mundo. En EEUU, Europa, Asia y Oriente la tecnología 5G está sostenida, principalmente, por Huawei.

“El concepto general es que toda la arquitectura e infraestructura 5G de EEUU esté creada por compañías estadounidenses, principalmente”, Larry Kudlow, asesor económico de la Casa Blanca, en una entrevista al The Wall Stret Journal. “Eso también podría incluir a compañías europeas como Nokia y Ericsson porque tienen una gran presencia en Estados Unidos”.

Entre las compañías americanas con las que cuenta el Gobierno americano para esta difícil tarea están los gigantes Dell, Microsoft y AT&T. Y para este fin el Senado redactó a principios de mes un proyecto de ley para impulsar al gobierno federal a crear un fondo de más de mil millones de dólares para ayudar a desarrollar la tecnología necesaria para excluir a Huawei tanto del mercado norteamericano como del extranjero.

Eso sí, desde EEUU saben que la tarea no va a ser nada fácil porque, ahora mismo y según los expertos, Huawei le saca unos dos años de ventaja a las demás compañías en materia de 5G. Y no sólo eso, es que es columna vertebral en paiíes como España o Reino Unido.

Esta década será recordada, entre otras cosas, por la implantación del 5G y por la transformación que esto traerá a todo tipo de sectores. Estamos en los albores de una revolución y China está por delante, veremos quién gana la carrera.