La irrupción de las redes sociales basadas en los vídeos cortos (especial mención a Instagram y TikTok) ha transformado los hábitos de consumo de los usuarios de todo el mundo. Ahora una forma de entretenimiento es ver sin parar pequeños fragmentos de vídeo donde sucede algo interesante/gracioso/curioso ya que no nos ocupa mucho tiempo ni nos demanda demasiada atención ni esfuerzo. Y esta tendencia lo va a cambiar todo.

A propósito de esto, y sin tener una relación clara, el mundo de Youtube ha ido transformándose y cambiando sus políticas de remuneración, pasando de ser una plataforma donde lucrarse era relativamente sencillo a ser, a día de hoy, un lugar donde es prácticamente imposible hacer dinero si no es a través de partners y otros socios que financien tus vídeos independientemente de lo que Google te pague por visitas.

Si juntamos estos dos fenómenos (el auge de apps basadas en la fotografía y los vídeos cortos, y el descenso de los ingresos por vídeo en Youtube), llegamos al escenario que hoy planteamos y que lleva desde 2018 siendo una realidad: TikTok el nuevo Amazon.

Esto no es así -todavía- no os llevéis las manos a la cabeza, pero es la ejemplificación de lo que está pasando y de lo que puede alcanzar en unos años.

Esta tendencia de monetizar los vídeos cortos, según hemos conocido gracias al medio a16z, se lleva dando desde 2018 en Taobao, la mayor plataforma de comercio electrónico de China. En este sitio de E-commerce el 42 por ciento de las páginas de productos ya incluyen videos cortos y el streaming en vivo está creciendo rápidamente. De enero a agosto de 2018, la empresa generó más de 15.000 millones de dólares en ventas a través de streams en directo, lo que representa un aumento de casi el 400% con respecto al año anterior.

Esta fuerte tendencia nos hacer entender que las aplicaciones de vídeo de corta duración sean la próxima frontera para el comercio electrónico, impulsado por el auge de las tiendas nativas digitales y las integraciones con plataformas populares de terceros (como TikTok, Instagram…) donde los influencer y los famosos querrán ganarse la vida.

La pregunta ahora es ver si el gigante del comercio electrónico en el mundo occidental, Amazon, se anima a dar el salto mientras en Asia parecen haber entendido qué es lo que quieren los usuarios, los cuales están más dispuestos a comprar tras ver vídeos atractivos que tras inspeccionar una mera hoja de producto, como hace ahora mismo Amazon, Fnac, PcComponentes y el resto de plataformas más tradicionales.

Además, tal y como los estudios destacan, el 70% de los compradores que usan la plataforma de Jeff Bezos jamás pinchan en la segunda página de productos mientras que en Taobao, por su formato más audiovisual y entretenido, los clientes acaban consumiendo muchos más anuncios de productos y ofertas que de otra forma no habrían visto.

El “arrastra o pincha para comprar” se está convirtiendo en una moda que las tiendas no quieren dejar pasar. El influencer no te va a recomendar una crema, te la va a vender, y las tiendas van a necesitar estar donde estén los clientes. Las redes sociales ya no serán sólo un lugar de reunión, sino que serán nuestro centro comercial, donde pasar un buen rato y, de paso, comprar esas zapatillas que necesitabas.