El pasado mes de marzo, concretamente el día 18, una mujer de 49 años perdió la vida al ser arrollada por un vehículo autónomo de Uber, convirtiéndose en la primera víctima conocida por un coche de estas características.

El pasado lunes, un informe publicado por The Information mostraba como Robbie Miller, un gerente de la unidad autónoma de vehículos de Uber había enviado, cinco días antes del fatal accidente de Arizona, un correo electrónico de 809 palabras a varios miembros de la compañía donde les advertía de que los coches autónomos de Uber se involucraban habitualmente en accidentes que causaban daños que, generalmente, ocurrían por un “mal comportamiento del operador o la tecnología AV.”

The Information validó las afirmaciones a través de entrevistas con empleados actuales y anteriores. Entre los miembros a los que Miller envió el correo había 7 abogados y ejecutivos de Uber y Eric Meyhofer; jefe de la unidad de vehículos autónomos.

También advirtió que los conductores humanos que servían de respaldo a los vehículos no estaban debidamente capacitados y entrenados para realizar su trabajo correctamente y que, a pesar de ello, no habían sido despedidos incluso después de haber cometido errores.

Miller decidió abandonar su puesto en Uber tres días después de enviar el correo electrónico, del cual nunca recibió una respuesta. Dos días después, uno de los vehículos autónomos de la compañía atropelló y mató a Elaine Herzberg.

Tras el accidente, Uber sacó sus coches autónomos de las carreteras públicas y, apenas el miércoles pasado anunciaba planes para reanudar las pruebas en las carreteras cercanas a sus oficinas de Pittsburg en las próximas semanas.

Fuentes internas han comentado a de The New York Times que Uber todavía no tiene resueltos todos los problemas tecnológicos de sus vehículos autónomos y aseguran que a veces estos se saltan semáforos en rojo, conducen de forma errática y pasan solo el 82% de las pruebas en pista, incluso a velocidades reducidas.

Uber jamás respondió a la solicitud de The Information sobre el correo electrónico de Miller, pero sí emitió la siguiente declaración: “Todo el equipo está enfocado en regresar de manera segura y responsable a la carretera en el modo de conducción automática. Tenemos toda la confianza en el trabajo que el equipo está haciendo para llevarnos allí”.

El informe publicado por de The Information complica el deseo de Uber de regresar a las carreteras para realizar pruebas en Pittsburg, teniendo en cuenta que además el Departamento de Transporte de Pennsylvania aún tiene que aprobar su solicitud de permiso.