Si bien esta noticia da para artículo en profundidad, resaltando y poniendo bajo los focos el cómo han evolucionado las enfermedades desde que vivimos en un mundo superconectado y donde la cadena depende de demasiados eslabones, hoy nos queremos centrar en el coronavirus… y en Nintendo. Sí, esta decana del sector de los videojuegos está sufriendo los estragos de la emergencia sanitaria de una forma que no habíamos visto venir.

Está claro que la globalización ha traído todo tipo de cambios de paradigma a la sociedad, a la economía y a la industria. Sin duda tiene cosas muy positivas, y otras muy negativas. Y luego están los derivados con los que no cuentas, como que un virus que pone en jaque a todo un país a miles de kilómetros de distancia haga que tu copia de “The Outer Worlds” para Nintendo Switch no vaya a llegar en el plazo esperado.

Si bien de primeras esto puede descolocar, tiene todo el sentido del mundo cuando nos damos cuenta de que casi todo lo que consumimos en el primer mundo está fabricado en China. Por lo que una situación de excepción como la que estamos viviendo con el coronavirus, obviamente, tenía que tener una repercusión real en nuestro día a día, y una empresa que lo está sufriendo en primera persona es Nintendo, que tiene varios de sus productos en jaque por la pandemia.

En concreto, la parte del catálogo de la compañía nipona que está sufriendo retrasos son la edición especial de Nintendo Switch de Animal Crossing, el aro para hacer deporte Ring Fit Adventure y el port a Nintendo Switch del juego de Obsidian “The Outer Worlds”.

En el caso de la edición especial de Animal Corssing y el aro del Fitness RPG de Nintendo el retraso viene de que las factorías y empresas de montaje -por ejemplo, la archiconocida Foxconn- están cerrando estos días como medida preventiva contra el coronavirus. Y, al pararse la producción, desde Nintendo han tenido que retirar las fechas de entrega previstas y disculparse por este retraso “indefinido”.

En cuanto al caso del juego, el problema no viene de la fabricación de los cartuchos, sino del desarrollo del mismo, ya que la empresa encargada de hacer port, Virtuos, ha tenido que cerrar las oficinas que tiene en las ciudades de Chengdu y Xi’an hasta nuevo aviso. Private Division, la distribuidora de “The Outer Worlds”, ya ha pedido disculpas a través de las redes sociales y ha asegurado que en cuanto tengan fecha oficial de lanzamiento la comunicarán.

Estos tres ejemplos son tan solo la punta de un iceberg que muestra las debilidades de la globalización, siendo un sistema muy sólido hasta que uno de sus eslabones amenaza con fracturarse, momento en el que todo se tambalea.

Sin duda es curioso ver como una propagación vírica como el coronavirus que si hubiese aparecido en 1950 apenas habría tenido impacto más allá de sus propias fronteras, en pleno 2020 sea lo que pone en jaque a todo un planeta.