¿A cuántos de nosotros nos ha salvado Uber a las 5 de la mañana cuándo ya no sabíamos donde teníamos la cartera? ¿O cuántos de nosotros hemos tenido las conversaciones más surrealistas con nuestro Uber Driver mientras íbamos de camino al trabajo? Seguramente el “voy a pedir un Uber” se ha convertido en una de las frases más utilizadas de nuestros tiempos.

Des de hace unos años Uber ha tenido el monopolio como servicio de transporte en varios países alrededor del mundo. A pesar de sus recientes fiascos relacionados con coches autónomos y la política de la empresa hacia sus empleados, desde su fundación en 2009 la compañía ha conseguido reunir alrededor de $11.5 billones y ya se encuentra en más de 600 ciudades. Durante estos años aplicaciones como Lyft (USA), Cabify (España), Ola (India) o Taxify (Estonia) han intentado hacerle la competencia al gigante de Silicon Valley, muchas veces con poco éxito.

Uber Autónomo. Imagen publicada por Uber.

Pero todo esto está apunto de cambiar. Con sus más de 22 millones de habitantes, la ciudad de Beijing es considerada una de las 10 ciudades más congestionadas del mundo. Allí es donde nació Didi Chuxing (2012), la empresa de transporte que le está dando migrañas a Uber.

Autopista de Beijing el día de su celebración nacional. Fotografía: Daily Mail.

La app de Didi ofrece un servicio similar a Uber: una red de transporte privado que conecta los pasajeros con conductores de vehículos privados o taxis. Sin embargo, la diferencia entre Didi y Uber es su tamaño. La empresa China tiene más de 400 millones de usuarios y cuenta con más de 25 millones de servicios al día, unas cifras que según Wired son dos veces más grandes que la combinación entre Uber y el resto de apps de transporte. Por si esto pareciera poco, Didi cuenta con el apoyo de empresas como Apple, la cual invirtió 1.000 millones en la empresa China en Mayo de 2016.

Didi Chuxing, la aplicación. Imagen: S3 News.

De todas maneras, uno de los logros más importantes para Didi fue en la misma ciudad donde se fundó. En 2016, después de meses de competencia entre las dos empresas y numerosas inversiones económicas, Uber vendió el control de sus operaciones en China a cambio de un 17,5% de las acciones de la empresa de Beijing. Pero este rifi-rafe no termina aquí. En 2017 Didi abrió una central en Silicon Valley donde se desarrollan diferentes investigaciones en torno al futuro de la empresa a escala global. No solo eso, sino que en 2018 la empresa pretende tomar el control de México con su debut en la ciudad de Toluca, dónde recogerá los primeros datos de sus futuros clientes Mexicanos.

Abrirse camino en el mercado Centroamericano es solo una de las muchas operaciones que tiene planeada Didi para el futuro. En su sede de Silicon Valley también están desarrollando el futuro de su red de transporte: coches eléctricos y automatizados con sistemas  integrados de I.A. avanzada. Sea como sea, lo cierto es que con toda su creciente infraestructura Didi Chuxing está liderando la batalla contra el monopolio de Uber y diseñando el futuro de nuestras redes de transporte.