Desde hace ya casi un siglo la ciencia persigue entender uno de los grandes misterios del Universo: la materia oscura. Un tipo de materia exótica que ha escapado sistemáticamente a todos los experimentos que han tratado de cazarla pero que sin embargo, es mucho más abundante que toda la materia que vemos y nos rodea.

La materia oscura es tan importante en nuestro universo que es la responsable de existan las galaxias, y claro, algo tan importante no podía quedarse sin su día internacional. Y es que hoy Martes 31 de Octubre se celebra el día internacional de la materia oscura bajo el lema de “no tengas miedo de la oscuridad”. Los organizadores de este día han querido escoger una fecha tan cercana a Halloween para destacar la naturaleza misteriosa y elusiva de este tipo de materia.

Se harán todo tipo de actos por todo el mundo entorno a lo que rodea a la ciencia de la materia oscura. Por ejemplo, en el Planetario de Madrid se proyectará la magistral obra del Hayden Planetarium de Nueva York “El universo oscuro”, y en el Parque de las Ciencias de Granada habrá conferencias y proyecciones guiadas por científicos de primer nivel.

La materia oscura representa una de las grandes cuestiones a día de hoy en la física moderna. Es quizá el ejemplo más significativo de un misterio que engloba a muchas ramas de la ciencia, desde la física de partículas hasta la astronomía. Por este motivo existen a día de hoy numerosos experimentos que tratan de detectarla, y tened por seguro que quién lo consiga tiene un vuelo gratis a Estocolmo.

No obstante, actualmente no tenemos ningún rastro directo de este tipo de materia (aunque podríamos tener una pista proveniente del centro de nuestra galaxia). Pero entonces, ¿por qué sabemos que existe? Esta es una pregunta muy lógica que la mayor parte del mundo, fuera de la comunidad científica, se hace.

Imaginaos que estamos en casa, nos hemos peinado muy bien, y por ello queremos saber si es un día con mucho viento. ¿Haría falta salir a la calle para comprobarlo? ¡no!, nos bastaría con echar un vistazo a los árboles para poder hacernos una idea de si es un día ventoso o no. No tenemos que ver el aire para saber que está ahí. Pues algo parecido ocurre con la materia oscura, vemos, por ejemplo, los efectos que ésta produce sobre la velocidad de rotación de las galaxias, y de ahí se infiere su presencia.

Ahora bien, volvemos al ejemplo anterior del viento. Imaginaos que no nos basta con saber si hay o no viento, si no que además, queremos saber qué lo compone. Para ello nos disponemos a salir por la ventana con una bolsa (por ejemplo) y llenarla. Pues bien, cuando hacemos esto con la materia oscura, ¡resulta que la bolsa no se llena nunca!, y hacemos bolsas más y más grandes (para aumentar la probabilidad de cazarla) y no lo conseguimos.

Con este ejemplo queremos simplemente que entendáis en qué punto nos encontramos en la actualidad respecto al misterio de la materia oscura. Sabemos con mucha certeza que existe, sí, pero no hemos conseguido cazarla para saber de qué esta compuesta. Quién sabe, ¡quizá en el próximo día internacional de la materia oscura podamos celebrar que ha dejado de ser un misterio!