Neuralink, la startup de Elon Musk para crear BCI (interfaces de conexión cerebro-ordenador) presentó recientemente sus avances tras de meses de silencio.

En una conferencia de prensa llevada a cabo en San Francisco, científicos de Neuralink anunciaron sus progresos en la creación de “interfaces cerebro-ordenador de banda ancha” para conectar a humanos con ordenadores.

Según sus declaraciones el prototipo que han desarrollado podría, en el futuro, aliviar enfermedades crónicas como el Parkinson y la epilepsia, o incluso ayudar a discapacitados a recuperar la movilidad y a amputados a controlar prótesis robóticas.

Menor riesgo de lesiones y más ancho de banda

El avance principal presentado por Neuralink ha sido el de rear unos filamentos más finos que un cabello humano que reducen el riesgo de daño cerebral durante la operación respecto a otros BCIs, además de poder intercambiar más cantidad de información. Según Neuralink el sistema podría incluir “hasta 3,072 electrodes distribuidos entre 96 filamentos.”

En la presentación se pudo ver la imagen de una rata con un prototipo implantado en el cerebro. El dispositivo es capaz de extraer información de varias neuronas a la vez y se implanta gracias a un robot autónomo, a caballo entre una impresora 3D y una máquina de coser, obra de Tim Hanson y Philip Sabes, de la Universidad de California, y Michael Maharbiz, de Berkeley, todos ellos miembros fundadores de Neuralink.

Neuralink

Foto: Neuralink

El robot guía la aguja con tecnología de visión artificial (computer vision), evitando vasos sanguíneos y por tanto reduciendo el riesgo de lesiones graves.

Algo más que un BCI

Neuralink no es la primera compañía en crear BCIs. El Pentágono ha financiado investigaciones similares para el desarrollo de sistemas de control de prótesis y DARPA (Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa) no solo ha conseguido crear interfaces que permiten a tetrapléjicos manipular brazos robóticos a distancia sino que estos sintieran lo que las prótesis tocaban.

Pero, aunque los científicos destacaron los fines médicos de su dispositivo, Musk, conocido por su grandilocuencia futurista, dice que el objetivo final de Neuralink es otro: protegernos de la inteligencia artificial conectándonos con ella.

Musk busca crear una “capa de súper inteligencia digital” que nos permita adaptarnos y adaptar las IAs a nuestras capacidades. Nuestro problema principal, según Musk, es el “ancho de banda”. Podemos pensar a gran velocidad pero solo podemos hablar y escribir hasta donde nos lo permite el cuerpo. Su idea es construir una carretera de información directa entre nuestros cerebros y los ordenadores.

Versión wireless a la vista

De momento el prototipo se conecta con USB-C pero en el futuro esperan que sea un dispositivo inalámbrico.

El dispositivo, llamado “N1 Sensor”, está diseñado para instalarse dentro del cuerpo humano y trasmitir datos sin necesidad de cables aunque será incapaz de leer tantas neuronas como el actual prototipo con USB. Neuralink pretende implantar 4 de estos sensores, 3 en areas motrices y otro en el area somatosensorial.

N1 sensor.
 Foto: Neuralink

Se conectará vía inalámbrica con un dispositivo que se instala detrás de la oreja, como un Sonotone, funcionará con una batería y se controlará con una app. Si, como yo, estás pensando que van a necesitar ayuda de Apple para que alguien quiera ponerse eso, no te preocupes que ya están moviendo ficha. La app de control del dispositivo, presentada en la ruda de prensa, es solo para iPhone.

Intervención por láser

Aunque a Neuralink todavía le espera una larga carrera de procesos con la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), MAtthew MacDougall, cirujano jefe de la empresa, dijo que la seguridad es su principal objetivo y que en el futuro, la operación será “algo así como el Lasik”, la cirugía óptica por láser.

No han confirmado si esto ocurrirá antes o después de que la primera nave de SpaceX llegue a Marte.