Casi cualquier humano que vea esto por primera vez, lo primero que va a pensar es: ¿qué tengo que hacer para probar esto?

Para los que seáis fieles a Rewisor, este jetpack os recordará al Flyboard® Air de Franky Zapata, del que tanto hablamos hace unos meses y a quien entrevistamos y nos contó todos los detalles.

Este prototipo, construido por JetPack Aviation (en fase de Crowdfunding), es otro claro ejemplo de que este tipo tecnología está constantemente en el punto de mira y evolucionando a velocidades asombrosas. Eso sí, hasta el momento se trata de sistemas muy poco rentables y asombrosamente peligrosos, pero es difícil ver esos aspectos negativos cuando estás viendo unas imágenes como estas y parece todo lo contrario, además de la cosa más divertida que puedas hacer (probablemente) en este planeta.

Otro de los inconvenientes que tiene es que solo puede volar durante cuatro minutos con el tanque lleno de gasolina (mejor no hablamos de ecología, solo por esta vez) algo que hace que la experiencia se quede corta, aunque con una sensación así y tal subidón de adrenalina tampoco debe ser bueno estar mucho ahí arriba, por no hablar del sonido ensordecedor que se escucha mientras estás en pleno vuelo, pero vamos, nada que unos buenos cascos no puedan minimizar. ¿Quién dijo que volar fuera fácil?

Sus creadores llevan toda la vida soñando con los vuelos individuales y, tras 25 y 45 años trabajando en ello por separado y hace 10 se unieron para crear JetPack Aviation y por fin ya es una realidad.

Tyson Henderson y Carter Hogan usaron todo un ejército de cámaras; GoPro Hero 4, Red Weapon, y tres drones con cámaras en todas sus hélices para poder capturar todas las imágenes posibles, desde todos los ángulos en 60 minutos (equivalente a llenar 15 veces el tanque de gasolina.)

A pesar de que el hardware cuesta más de $100,000 ¿cómo no querrías uno después de haber visto The Rocketeer o, salvando las distancias, Iron Man?