Los dueños de los Beagles somos como veteranos de guerra, nos reconocemos nada más vernos la cara. Hemos pasado por experiencias traumáticas, pero al final recordamos las alegrías.

Por eso, cuando ves a un Beagle por la calle emites sonidos y palabras como: “Ohh… Ayy… Por favor… ¡Qué bonito!, Quiero uno…” y te lanzas a acariciar sus grandes orejas peludas pero, en lo que no te fijas es en las ojeras y cara de preocupación de quien lo está paseando. Porque quieres caer, y lo sabes.

  1. Volver a casa con miedo a lo que te vas a encontrar.

 ¿Cuántas veces te ha pasado que, de vuelta a casa, aceleras el paso para darle menos tiempo a tu Beagle para destruir algo?

giphy (1)

Tus zapatos preferidos, tus gafas de ver, el libro que estabas leyendo, tu férula dental, ropa sucia (los calcetines usados les flipan), esquinas de muebles, sillas, mesas que habías embadurnado con guindilla para que no se acercara a ellas u objetos valiosos que creías irrompibles. Asúmelo: todo, completamente todo es destructible para un Beagle menos tu amor por él.

  1. No, no es amor, lo que ellos sienten se llama obsesión.

¿Alguna vez has visto a un Beagle que no quiera comer?

Son aspiradoras de absolutamente todo lo que existe en este planeta porque, ¿para qué desperdiciar la oportunidad de ingerir?

giphy-2

No importa si es papel, plástico, una paloma aplastada por un coche, comida podrida, un escupitajo, un condón usado; ellos se lo van a comer. Es su momento más feliz del día, una oportunidad para alimentar su apetito insaciable.

Da igual la cantidad de comida que le des al día, siempre, SIEMPRE que tengan la opción de masticar algo lo harán. Y no tendrás tiempo para sacárselo de la boca porque en lo que tardas en agacharte o en decirle que lo suelte ya lo habrá digerido.

Darían cualquier cosa por una miserable migaja, incluída tu vida.

2

  1. Su cama y también la tuya pueden convertirse en su baño.

 ¿Podrías contar con los dedos de una mano las veces que se ha hecho pis o caca en casa?

Tengo la respuesta: NO.

Es sorprendente averiguar que cualquier lugar puede convertirse en su baño. El lugar donde come, su cama… ¡Tu cama, tu sofá, tu alfombra! Sí, también pueden serlo y probablemente le de más gusto hacerlo ahí que en la calle. Cualquier lugar es adecuado para hacer pis, y más si le acabas de regañar por algo que ha hecho mal. Cuando lo dejas solo en casa y cree que le has abandonado, cuando no le dejas entrar en la cocina mientras estás cocinando, dormir en la cama, subirse al sofá… Son sus momentos preferidos para no tener que justificar sus deposiciones.

Siempre que lo hace me lo imagino diciendo lo siguiente: “¿Qué no puedo subir al sofá? Vale, sin problema. Ahora lo arreglo y verás cuanto te gusta…”

  1. ¿Cabezone-qué?

Puede que nunca hayas tenido, ni tendrás que repetir tantas veces lo mismo. Tus palabras más odiadas serán ¡No!, ¡Mal! Y como no, su propio nombre. ¿Y sabes qué? le dará igual, va a seguir intentándolo aunque llores sangre.

giphy-1

Puedes arruinarte llamando adiestradores, puedes castigarlo (pero cuidado que se mea), nada ni nadie le detendrá. Solamente hay una cosa que puede tenerle distraído durante un periodo pequeño de tiempo: la comida. Después, cuando se termine volverá a intentarlo.

Sus tres cosas preferidas del mundo, las que te suplicará con la mejor de sus caras son: subirse al sofá, dormir contigo en la cama y pedir comida.

4

  1. Les “canta el pozo” que no veas.

¿Cómo no les va a oler mal si se pasan el día con la nariz y el morro pegado al suelo? Es normal, son perros de rastro y su trabajo es oler cosas, de hecho son los mejores haciéndolo. Escóndele salchichas y verás como las encuentra en tiempo récord. Es una muy buena manera de cansarlos, pues oler es lo que más les cansa y les divierte muchísimo.

El único problema es que los rastros que buscan en el centro de la ciudad no son de presa, sino de pises. No se les pasa ni uno solo, se quedan anclados, pegados a ellos hasta esnifar la última partícula de olor.

No existe el concepto “Me voy a pasear/caminar con mi Beagle”. Ellos son los que te llevan, pero no a pasear, te guían por todo, todo, T.O.D.O. lo que ha ido pasando por ese asfalto durante las pasadas semanas.

Podríamos decir que son unos cotillas que no se pierden ni una. Son el Radio-patio de la calle; ¿Radio-Beagle?

  1. No son especialmente cariñosos ni muy sociables con humanos ni perros; bueno, con nada que no se coma.

Solo si hacerlo les va a hacer conseguir lo que quieren. Como por ejemplo, si estás en el sofá tapado con una manta y lo que quiere es esconderse bajo ella. Entonces sí se dejará acariciar y manosear. Recuérdalo: no dan nada gratis, siempre es a cambio de algo. Tampoco te lo tomes como un defecto, es una particularidad, por lo menos no son falsos.

Con otros perros tampoco son especialmente amigables. Puede que sea porque los demás perros quieren jugar y ellos solo quieren oler. Ponen cara de “¿Tío, no ves que estoy oliendo? No tengo tiempo para jueguecitos…”

  1. Que no te engañe su pelo “corto”.

Sí, son de pelo corto, pero se les cae como a un gato y lo que es peor; se clava en abrigos, sofás, mantas, almohadas… Te los encontrarás en la boca, en la comida… Podrás pasar el aspirador todos los días 10 veces y seguirá estando todo lleno de pelos. Pero su pelo es taaaaaaaaaan suave…

giphy-3

  1. Sus orejas, ¡Ay sus orejas!

¿Has visto unas orejas más bonitas, suaves y perfectas en tu vida? No, porque no existen.

8

No les suele gustar mucho que se las acaricien (aunque todo el mundo es lo primero que les toca) pero no podrás resistirte a hacerlo. Es como tocar seda, están calentitas y te recuerdan a Snoopy (para los que no lo sepáis, es un Beagle) y siempre se mueven desordenadamente enmarcando su carita de una forma muy graciosa.

8Snoopy

  1. Les gusta tanto correr como “a un tonto un lápiz”.

Puede que sea una de las cosas que te haga más feliz ver hacer a tu Beagle. Sus orejas se mueven, mucho. Son hábiles y elegantes, fuertes (y no me refiero al concepto de “fuerte” que considera una abuela de su nieto cuando tiene sobrepeso o “hermoso”, otra de las palabras que les encanta). Los Beagle son animales con muchísima energía, muchísima.

No paran quietos, necesitan salir a correr y créeme que es importantísimo que lo hagan. Además, si no hacen ejercicio se ponen “hermosos” y no hay quien les haga bajar de peso.

9

Invéntate ejercicios para hacer con ellos y para cansarlos y apunta: lo que más les puede gustar en el mundo (aparte de comer) es sentirse perseguidos. Quieren que corras tras ellos y que nunca consigas alcanzarles. Para así sentir, una vez más, que te han ganado. Les pierde el éxito.

  1. Duermen como si se hubieran caído de un sexto piso.

Boca arriba, con la cabeza colgando de una de las paredes de su cama, roncando, las orejas por delante de la cara tapándoles un ojo, se les escapan pedos y pequeños ladridos cuando sueñan. Es todo un espectáculo verles dormir. De hecho, para más inri, son capaces de despertarse de un sueño profundo a causa de algún olor que les llama la atención.

giphy

Todas estas cosas, buenas y malas, son las que hacen que tu Beagle sea único y que no puedas dejar de amarlo por encima de todo sin que los demás entiendan como puedes seguir haciéndolo.

giphy