Los llamados evolutionary roboticists plantean la pregunta: ¿por qué tomarse la molestia de construir una máquina nueva y mejorada cuando los robots actuales podrían hacerlo?

‘To sex’ or ‘not to sex’

En nuestro planeta casi todo se reproduce. Virus, bacterias, insectos y, por supuesto nosotros los humanos. No importa si es asexual o sexual, todo ser vivo en la tierra se replica. ¿Por qué no hacer lo mismo con la IA?

A medida que el mundo de IA se expande, como hemos podido ver el los últimos años, surgen más y más preguntas y teorías sobre si darle más capacidad a la robótica IA.

Robots que puedan analizar su propio código

El objetivo final es diseñar IAs y robots que puedan analizar su propio código y relacionarse con otros, mediante la combinación de fragmentos de su código con el de otros robots, para crear descendencia, al igual que todo ser vivo. Del mismo modo en el que nosotros hemos ido evolucionando, los investigadores piensan que podría ser igual con la descendencia de estos robots, pudiéndose adaptar mejor a sus entornos.

La finalidad

Dos robots que están particularmente bien adaptados a un entorno determinado podrían combinar sus ‘genes’ (código) para producir un robot bebé impreso en 3D que combina las fortalezas de sus ‘padres’. Si este enfoque funcionara podría conducir a robots que se diseñen a sí mismos, construyendo morfologías y comportamientos adaptados que un ingeniero humano nunca podría imaginar.

 

Ya en camino

Los científicos de computación en Vrije Universiteit (Amsterdam) construyeron un sistema simplificado que muestra cómo los futuros robots podrían intercambiar y combinar su información “genética”.

Gusz Eiben cogió dos robots, relativamente simples, compuestos de módulos conectados y los unió combinando sus “genomas”, que contienen información sobre, por ejemplo, la coloración. Además agregó ruido a este matrimonio de datos (que imita una mutación biológica) al cambiar sutilmente a la descendencia para que no sea solo una mezcla pura de sus padres. “Uno de los padres es completamente verde y el otro padre es completamente azul”, dice Eiben. “Entonces el niño tiene algunos módulos que son azules y otros que son verdes, pero la cabeza es blanca. Eso no es lo que ponemos, es un efecto de mutación “.

 

“Te da mucha diversidad y te da la capacidad de explorar áreas de un espacio de diseño en el que normalmente no entrarías”, dice el científico de investigación David Howard. Howard imagina que los científicos podrían producir en masa robots baratos para realizar una tarea determinada y luego “criar” a los que tienen más éxito en una nueva generación de robots que se vuelven cada vez más aptos para sus tareas.

Con todo esto nos surgen preguntas como ¿es una buena idea dejar que los robots se reproduzcan utilizando sus códigos?, ¿viviremos un apocalipsis donde los robots se hacen con la especie humana?

Según ellos no tenemos nada de lo que preocuparnos. Todos estos diseños están hechos por nosotros, los humanos, bajo ciertas reglas. “Al igual que sabemos por qué los peces evolucionaron y les salieron patas para caminar por tierra, también sabemos por qué un linaje de robots puede adaptar morfologías y comportamientos para entornos específicos.”

Diseñar robots que se reproducen y evolucionan es en sí una tarea muy complicada, pero hecho de la forma correcta sí podría desencadenar un nuevo tipo de ingeniería creativa.