Junto al río Támesis, al este de Londres, existe una pequeña urbanización que está siendo sometido a un campo de pruebas para el futuro de las entregas a domicilio.

Durante un periodo de 10 días del mes de julio, los habitantes recibirán comestibles a domicilio desde un vehículo autónomo al que han bautizado como CargoPod.

El vehículo hará hasta 100 entregas y está equipado con cámaras estéreo y sensores LiDAR, que mapean el entorno que lo rodea. Ha sido desarrollado con la tecnología  Oxbotica’s Selenium technology y la Smart Platform de Ocado.

CargoPod es capaz de transportar hasta 128kg almacenados en cajones en la parte trasera del vehículo. Para recibir los pedidos, los usuarios solo tendrán que acercarse al vehículo, presionar un botón y las puertas se abrirán para poder recoger su alimentos.

“Tal vez usted está regresando a las tres de la mañana y de repente decide que quiere hacer un pedido rápido y está preparado para ir a la acera a recogerlo”, dice Clarke de CargoPod.

Otros proyectos GATEway

Un experimento de este tipo no es el primero en la zona. Shuttleless, también sin conductor, ha sido probado y ambos vehículos pertenecen al proyecto GATEway.

“El movimiento de mercancías es al menos tan importante como el movimiento de personas en una ciudad”, dijo Nick Reed, el responsable técnico del Proyecto GATEway. También agregó que cree que los vehículos Oxbotica y Ocado son apropiados para el medio ambiente.

Los vehículos CargoPod están limitados a un velocidad de 5mph. “Podemos utilizar sensores de especificaciones inferiores y no necesitamos procesar tan rápido como no nos estamos moviendo tan rápido”, continúa. “En este tipo de ambiente de menor velocidad, menos complejo, tal vez hay un sistema de bajo costo por ahí”.

¿Cuánto faltará para que en los pequeños pueblos y urbanizaciones se realicen entregas a domicilio mediante coches autónomos?