Uno de los restaurantes de comida rápida más famosos de mundo, Burger King, quiere que te comas un Whopper pero que también te enteres de qué es la famosa Net Neutrality (Neutralidad de la Web).

La cadena de fast food publicó ayer un anuncio en el que te vende su hamburguesa más famosa a diferentes precios y ajusta su coste según el tiempo que los consumidores están dispuestos a esperar para comérsela.

El fin de la Net Neutrality supone que los proveedores de Internet en EE.UU. puedan ralentizar o bloquear el contenido que no vaya acorde con sus intereses empresariales o comerciales. Cada usuario pagaría un servicio premium para poder acceder sin limitaciones a todas las webs.

El símil en el anuncio de Burger King es el siguiente: los clientes deben esperar largos períodos de tiempo antes de recibir sus hamburguesas a menos que paguen un extra para poder obtener el pedido rápidamente.

En el vídeo aparece un cartel en el que se aprecian varias ofertas, siendo la más barata de ellas también la más lenta. La diferencia de precio respecto a la opción más rápida era de unos $20, una cantidad que nadie va a pagar por una hamburguesa de estás características.

Las analogías continuan con otros elementos del menú. Los empleados explican que la compañía quiere vender más sandwiches de pollo, así que ralentizan el acceso a las hamburguesas. En otras palabras, hablan de las llamadas ‘vías rápidas’, en las que el operador puede favorecer el tipo de tráfico que le interese; por ejemplo, el de sus propios servicios de streaming frente a los de la competencia.

El anuncio realmente no hace un gran trabajo al explicar la Net Neutrality, pero el hecho de que una cadena de comida rápida sienta que necesita comunicar y explicar esta situación habla de la importancia de este tema para el público en general.