La minería de bitcoin está consumiendo actualmente más energía que varios países, y su consume sigue subiendo a medida que la critpmoneda se hace más popular.

Cada hora sale una nueva noticia de bitcoin y con ellas suben el interés y el precio de la moneda. Los aficionados nos alegramos, los inversores/poseedores se enriquecen y, sin que muchos seamos conscientes, el consumo energético se dispara a picos inimaginables.

El carbón digital

Cada 10 minutos, programadores de todo el mundo (denominados mineros) compiten por solucionar problemas matemáticos complejos (hash) a cambio de una recompensa en bitcoins. El ganador se lleva lo que se llama el “block reward” y actualmente son 12,5 BTCs, algo más de 200,000 dólares cuando se escribe este post. Esto se llama “minar bitcoins” y es el proceso mediante el cual la red descentralizada (y de momento desregulada) procesa todas sus transacciones.

Antes cualquiera podía minar desde un ordenador personal pero ahora, para hacerlo de manera rentable, es necesario contar con equipos de altísimo consumo pero que minan más eficientemente. La mayoría de estos equipos se encuentra en China, en lo que se llaman “granjas mineras”. El problema no es tanto el consumo energético en sí como el hecho de que la mayoría usan energía de combustibles fósiles.

En China la electricidad de carbón es muy económica, lo que incentiva su uso para la alta demanda energética de la minería de criptomonedas. Eso se traduce en una huella de carbono altísima para cada transacción de bitcoin, que pueden alcanzar hasta 7 por segundo. Según los calculos, cada una de estas consume la misma energía que consume un hogar norteamericano en una semana.

Más consumo que Irlanda

El informe realizado por Alex de Vries incluye comparativas de consumo entre bitcoin y algunos países y los resultados te dejan tarufi.

*Consumo energético por países
Fuente: bitcoinenergyconsumption.com

Bitcoin no solo consume más que Irlanda, Bulgaria y Dinamarca. Su consumo no es mucho menor al de otros países con alto consumo energético.

Comparativa de consumo de bitcoin respecto a otros países
Fuente: bitcoinenergyconsumption.com

¿Puede haber bitcoin-eco?

Nadine Damblon, co fundadora de las startup HydroMiner especializada en minar bitcoin con energía hidroeléctrica dijo a Futurism que se puede estar cayendo en un pánico temporal.

En un mail a la web norteamericana, Damblon tranquilizaba argumentando que se trata de el típico miedo al progreso. Como cuando empezaron a circular los carros de caballos y “la gente solía decir que las calles dejarían de ser transitables porque estarían cubiertas de estiércol o que el algoritmo de búsqueda de Google consumiría toda la energía del mundo”.

Según ella el avance dará lugar a tecnologías más sostenibles mientras que de Vries niega que exista evidencia de ello. Con el desarrollo de bitcoin, el hardware se ha vuelto más eficiente pero usando cada vez más energía.

Según él, si los mineros consiguen más hashes por la misma energía, no mantendrán el mismo nivel de mineo de hashes. Gastarán más energía y para conseguir aún más hashes. Al fin y al cabo, así funciona el capitalismo.

Prueba de participación vs prueba de trabajo

Aquí puede que te perdamos, pero si no lo pillas puedes intentarlo aquí.

Bitcoin no tiene porque ser el problema, se podrían intentar otros modelos de minería. El que usa bitcoin actualmente es la prueba de trabajo, en el cual los mineros compiten por el block reward mientras que en la prueba de participación, las ganancias están en las comisiones.

Esto podría llevar a otro fork como el que se vivió este verano, cuando supero por primera vez lo 4,000 dólares (ay, si hubieras metido unos euros en ese momento….). No es imposible, pero es poco probable ya que la sostenibilidad no parece estar en la lista de prioridades de los usuarios.

Habrá que ver si esa despreocupación no acaba sorprendiendo a bitcoin, superando la temida burbuja financiera para convertirse en una burbuja medioambiental.