Tim Berners-Lee, a quien se le atribuye la invención de la World Wide Web en 1989, cree que ha haor eso, la World Wide Web Foundationbido un “gran cambio” en la web desde que lo inventó hace casi 30 años.

Esa es la esencia de los comentarios que Berners-Lee lanzó en la Monday’s Web Summit tech conference del lunes.

El fundador de la World Wide Web mencionó sus preocupaciones por cosas como las noticias falsas, la privacidad de los datos y el acceso a Internet. Por eso, la World Wide Web Foundation lanzó un nuevo “Contrato para la web” con directrices para empresas, gobiernos e individuos para proteger una web abierta y la solicitud de un retorno a la neutralidad de la red.

Este científico informático nacido en Londres, dijo que la web de hoy día ya no es la misma plataforma abierta y constructiva que imaginó cuando la inventó hace 29 años. A la larga lista de preocupaciones añadió temas como la frustración de los usuarios con los anuncios y la privacidad o el discurso de odio que reina en redes sociales.

“Si me hubieran preguntado hace 10 años, habría dicho que la humanidad iba a hacer un buen trabajo con esto”, dijo. “Si conectamos a todas estas personas juntas, son personas tan maravillosas que se llevarán bien. Estaba equivocado.”

La semana pasada le dijo a Reuters que los gigantes de la tecnología como Google y Facebook podrían tener que dividirse citando el “peligro de concentración”.

Solid

Solid es el nombre que recibe el proyecto, cuyo objetivo es que los internautas recuperemos el control sobre nuestros datos y crear, de cierta manera, una nueva internet descentralizada.

Se trata de una plataforma, un sistema que pone toda la información personal en un mismo espacio, de manera que la gente pueda decidir lo que comparte en cada servicio o en cada página (y tal vez evitar escándalos como el de Cambridge Analytica).

Solid ha sido configurado como un proyecto de código abierto en el que todo el mundo puede participar.

Pero no queda aquí…

Además, Berners-Lee ha creado una compañía llamada Inrupt para construir la infraestructura básica que requiere Solid.

La idea es poder romper los silos de datos de la red almacenándolos de manera segura en unos espacios llamados ”pods” (contenedores) en los que la gente deposite la información como su información de contacto, imágenes y vídeo. Los datos quedarán recogidos siempre en esos pods y los servicios en línea deberán requerir el acceso a ellos, en vez de esperar que los datos se carguen en sus sitios y servidores directamente.

Para explicar de manera más sencilla los pods, podríamos decir que son como una especie de USB o página web personal. Cada uno de nosotros podremos tener más de un contenedor de datos para diferentes propósitos.

“Con Solid tendrás un control mucho más personal sobre los datos; tú decides qué apps pueden acceder a ellos“, dijo el informático.

¿Sentimiento de culpabilidad?

Al parecer, Facebook y Google, dos de los mayores autores de violaciones de la privacidad y actividades en línea sin escrúpulos, ya han firmado el contrato.

Ahora se plantea la cuestión de cuán útil podría ser ese acuerdo, dado el hecho de que es improbable que estos gigantes tecnológicos firmen algo que perjudicaría sus resultados.

Las organizaciones sin fines de lucro y los representantes del gobierno, como el secretario de Estado de asuntos digitales de Francia, también han firmado.

De todos modos, cualquier cosa que ayude a restaurar la neutralidad de la red es algo bueno, especialmente si Berners-Lee está en la dirección del proyecto.

A pesar de la legislación reciente, como el Reglamento General de protección de dato de Europa, la World Wide Web Foundation estima que 1.500 millones de personas viven actualmente en un país sin una ley integral sobre protección de datos personales. El contrato requiere que los gobiernos traten la privacidad como un derecho humano fundamental, una idea cada vez más respaldada por grandes líderes tecnológicos como el CEO de Apple Tim Cook y la CEO de Microsoft Satya Nadella.

El contrato también exige a los gobiernos mantener todo el internet disponible, todo el tiempo. En un informe publicado junto con el contrato, la World Wide Web Foundation instó a los gobiernos a proteger la neutralidad de la red y garantizar que todo el tráfico en línea sea tratado de manera equitativa.

Hoy en día más de la mitad de la población mundial, o casi 4 mil millones de personas, permanecen fuera de línea. “Estamos en un momento crucial en la historia de la web, y debemos asegurarnos de tomar medidas para cerrar la brecha digital y revertir la tendencia de desaceleración del crecimiento”, señala el informe.