La idea de una renta básica universal se ha considerado hasta ahora una utopía, para algunos contraria al capitalismo y que roza la “pesadilla comunista”. La idea es crear un “salario” para todo el mundo, sin importar su edad, nacionalidad, estado laboral o patrimonio.

Podría parecer una solución para las clases desfavorecidas que no cuajaría con ese 1%.  Sin embargo en los últimos años cada vez más empresarios de primera fila, entre ellos multimillonarios de Silicon Valley como Mark Zuckerberg o Elon Musk, defienden que no hay muchas alternativas si deseamos un futuro inclusivo. La culpa de todo la podría tener la automatización.

Por qué esta vez es diferente

Piensa en tu trabajo. ¿Cuánto crees que tardaremos en crear un súper ordenador que lo haga mejor que tú? Durante la primera revolución industrial la cosa se puso fea, pero no tanto. La maquinaria era simple y monótona, lo suficientemente avanzada pero convenientemente estúpida como para no quitar demasiados trabajos. La automatización era “manual.”

Los oficios menos especializados fueron los más afectados y el paro se disparó, pero se abrió otra vía: la especialización. Las carreras universitarias y los módulos formativos, no solo subieron el nivel del empleo humano, trasladando el valor del músculo al cerebro, también crearon nuevos empleos. ¿Quién en su sano juicio estudiaría marketing y publicidad en 1490? Pero ahora no son nuestros músculos sino nuestros limitados y aleatorios cerebros orgánicos los que están en peligro

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Humanos vs Máquinas, cerebros vs Big Data

Imagina que eres un médico de familia. Tu trabajo consiste en recibir a pacientes, escuchar sus síntomas, analizarlos y elegir el mejor tratamiento o a qué especialista enviarle. Para hacerlo tendrías que pensar en lo que estudiaste, consultar algunos manuales, a compañeros o artículos que no recuerdas o desconoces. Por último está tu experiencia previa, que muchas veces es algo puramente anecdótico.

En cambio si eres IBM Watson, la inteligencia artificial de Microsoft que ya ha dejado en paro a una treintena de empleados administrativos, todo esto lo harías en fracciones de minuto. Puede que incluso segundos. Si eres abogado y lo que tienes que hacer es consultar precedentes y documentos, pasa lo mismo. Las inteligencias artificiales, IAs o AIs, tienen el poder para barrer con el mercado laboral humano de por vida. Si esto le pasa a los abogados, médicos y notarios, ¿cuánto falta para que ocurra lo mismo con los conductores y, por qué no, los artistas y diseñadores?

¿De qué trabajaremos entonces? Puede que, simplemente, dejemos de hacerlo.

Votos a favor…

La opinión se divide ahora entre los que están a favor y los que están en contra de la renta básica universal. Elon Musk ya ha dicho que no ve otra opción mejor. Tanto es así que ha llegado a decir que “es necesario.”

Otras grandes figuras de Silicon Valley se han sumado a este bando, aunque algunos han sido más comedidos. Mark Zuckerberg manifestó su opinión al respecto en un discurso en Harvard. Para él podría ser el motor de la innovación. “Deberíamos vivir en una sociedad que mida el progreso, no solo con medidas económicas, como el PIB, sino por cuántos jugamos un papel que consideramos importante,” dijo Zuck al público. “Deberíamos explorar ideas como la renta básica universal para asegurarnos de que todos tienen un colchón para poner a prueba nuevas ideas.”

Votos a favor, pero ojo

Su mentor, Bill Gates, también se ha mostrado a favor, a pesar de que no crea que haya llegado aun el momento. Gates, conocido por arrancar iniciativas filantrópicas desde la Fundación Bill & Melinda desde la que una de sus metas es acabar definitivamente con la malaria, cree que hay que solucionar otros problemas antes. Antes de llegar a una renta básica universal, Gates piensa que deberíamos cobrar impuestos a los robots.

Eso no significa que llegado el momento, cuando haya más países con una riqueza suficiente para llevarlo a cabo, se implante. Un vídeo de nuestros tan queridos como impronunciables Kurzgesagt explica el fenómeno de la automatización mejor que nosotros.

Steve Wozniak, co-fundador de Apple, es otro de los que opinan que es una medida interesante. Sin  embargo considera que hay persona y países en condiciones tan difíciles que puede que ni siquiera eso sea suficiente.+

Votos en contra

Hillary Clinton o Bob Greenstein, por el contrario, no se muestran tan entusiastas. La ex candidata a la presidencia de América dijo en una entrevista a Daniel Roth que no pensaba que “estuviésemos preparados aun. Con otras palabras, Greenstein, que lleva 45 años trabajando en políticas para paliar la pobreza, dice algo parecido. Cree que un cambio de esas características no podrías suceder.

Pero imaginemos que viajamos en el tiempo y le decimos a un esclavo del Imperio Romano que algún día habrá derecho a voto y 30 días de vacaciones por ley. Los cambios suceden. Poco a poco, pero oye…

Un paso más allá

En mayo moría Jaques Fresco, el fundador del Proyecto Venus. Fresco pasó toda su vida intentando convencer al mundo de que un sistema basado en recursos gestionados tecnológicamente eran la solución a la pobreza, la guerra y la política.

El Proyecto Venus es como una versión popeada de la renta básica universal pero que, si finalmente trascendemos a un sistema post capitalista, puede que incluso la idea de una renta o salario se quede obsoleta.