El senado australiano ha aprobado una ley que obligaría a las compañías tecnológicas a otorgar a las agencias de seguridad y fuerzas del estado acceso a mensaje encriptados alegando que es necesario para combatir el crimen y el terrorismo.

Según datos de la Organización Australiana de Seguridad e Inteligencia (ASIO, siglas en inglés) existe un aumento en la utilización de mensajes encriptados por parte de los criminales. De esta manera se “asegura que las agencias de seguridad nacional y de reforzamiento de la ley tengan las armas modernas que necesitan, con la autoridad y la supervisión adecuadas, para acceder a las conversaciones cifradas de aquellos que buscan dañar”. La ley afectaría a apps como WhatsApp, Snapchat y Messenger entre otras.

Una vez se crea una puerta de acceso a para sortear el encriptado por motivos legales, la seguridad se ve comprometida para todos y con cualquier otro fin, no solamente el de la seguridad nacional. MIT Technology Review pone como ejemplo el “mayor ciberataque jamás perpetrado” contra El Servicio Nacional de la Salud británico, usando ransomeware de WannaCry, gracias a un acceso en Windows descubierto por la NSA.

¿Qué puede pasar?

No lo sabremos hasta que la ley se ponga en marcha, pero podría suceder que algunas compañías dejen de operar en Australia o aleguen que no están sujetas a las leyes australianas. La ley se someterá a debate a lo largo del próximo año pero no se esperan cambios sustanciales.

Mientras tanto en el Consejo Legal de Australia (Law Council of Australia), una asociación de abogados de ámbito nacional, dicen estar “profundamente preocupados” porque se hayan apresurado a “producir un informe que parece incompleto”.