Analogue es famosa por hacer consolas retro de gran calidad. Nada que ver con las copias chinas que vemos en Aliexpress o eBay, sino que sus máquinas de ocio destacan por su cuidado, calidad y nivel de componentes. Es posible que no conozcáis a la compañía, pero es normal, ya que su fama es como sus precios, poco populares.

Si bien ya han hecho muy buenas creaciones hasta la fecha, la consola que ocupa esta noticia es la Analogue Pocket, una “imitación” de Game Boy que ejecuta juegos de Game Boy, Game Boy Color y Game Boy Advance. Es decir, un catálogo de 2.700 juegos, los cuales puede moverlos a través de los cartuchos originales, ya que es 100% compatible con estos dispositivos.

Analogue Pocket y su dock con HDMI

Además, desde Analogue aseguran que la consola retro también podrá ejecutar Sega Game Gear, Neo Geo Pocket Color y Atari Lynx a través de un adaptador (pero esto es de cara al futuro del desarrollo de la susodicha). Y no se queda aquí la batería de opciones, ya que también han asegurado que sacarán una base para poder conectarla a la televisión (tanto planas como las antiguas CRT) y además se le podrá conectar mandos vía bluetooth.

Lo más genial de la consola son sus características técnicas, ya que pese a imitar a una Game Boy sus componentes son de gran calidad: la pantalla LCD de 3,5 pulgadas con resolución 1600×1440 (665 ppp que es diez veces la resolución de una Game Boy original), tiene retroiluminación, batería de litio, altavoces estéreo, ranura para tarjetas MicroSD, conexión USB Tipo-C y un jack de 3,5mm.

Vamos, que podríamos estar hablando de un smartphone y no se diferenciaría mucho, quitando el tamaño de la pantalla, que obviamente es pequeño, pero es por seguir la estética de la consola original.

Analogue Pocket cartuchos compatibles

Además, al contar con entrada para tarjeta SD, aquellos que quieran meterle juegos descargados o de alguna biblioteca personal con sus títulos preferidos podrán hacerlo sin problema. Esto es un gran punto porque muchos cartuchos se han perdido durante estos últimos 20 años y otros muchos juegos son imposibles de encontrar hoy día. Sin duda, el sueño de cualquier amante de lo retro.

Eso sí, aquellos que quieran hacerse con esta consola deben preparar la cartera, ya que costará 199 dólares (habrá que ver cómo queda en España después de impuestos) y saldrá en algún momento de 2020. Sin duda esta consola no es para todo el mundo y su mayor interés es que los juegos los corre a muy bajo nivel de hardware, por lo que los jugadores que jueguen con ella no lo harán como lo hacen las consolas chinas, que emulan, sino que estarán jugando a la versión original con las sensaciones originales. Es lo más cercano que existirá a un Game Boy original en 2020. Y eso se paga.