En uno de los capítulos de Silicon Valley (HBO) un oligarca tecnológico (Gavin Belson) recibe transfusiones de sangre de un chico para ayudarlo a mantenerse joven. Esto podría quedarse en ficción, pero resulta ser todo lo contario. Y si no, pregúntaselo a Peter Thiel.

Para los que no recordéis quien es Peter Thiel es un empresario tecnológico multimillonario fue el cofundador de Paypal junto a Elon Musk, es asesor de Donald Trump y además es el fundador de Funders Fund; un fondo destinado a ofrecer $100.000 a jóvenes con buenas ideas dispuestos a abandonar la carrera a cambio de ese financiamiento.

Volviendo a la sangre, Peter Thiel está ahora (entre todo lo demás) “investigando la parabiosis, lo que creo que es realmente interesante. Aquí es donde inyectaron sangre joven en ratones más viejos y encontraron que tenía un efecto rejuvenecedor masivo“, dijo en la revista Inc., “Creo que hay muchas de estas cosas que han sido extrañamente poco exploradas”.

Aquí es donde entra en juego Jesse Karmazin, quien además de estar de acuerdo con las palabras de Thiel también se inspiró en los estudios en ratones, a los que científicos habían aplicado el procedimiento de parabiosis; una clase de técnicas en las que dos organismos vivos se unen quirúrgicamente y desarrollan sistemas fisiológicos únicos y compartidos, como un sistema circulatorio compartido.

Ambrosia, la clínica privada de tratamientos con sangre joven

Karmazin fundó Ambrosia, una empresa de transfusiones de plasma joven, concretamente de chicos y chicas menores de 25 años, que cobra alrededor de $8.ooo por transfusión. Según afirma Karmazin, la mayoría de los pacientes ‘sufren mejoras’ en la primera transfusión de una sola bolsa de dos litros de plasma (la fracción líquida y acelular de la sangre).

Ambrosia compra el plasma en bancos de sangre y ahora ya tiene alrededor de 100 clientes que la pagan. Algunos son tecnólogos de Silicon Valley pero ellos no son los únicos clientes de la compañía, donde cualquier persona mayor de 35 años es apta para este tipo de transfusiones.

“Creo que los datos retrospectivos sobre animales son convincentes, y quiero que este tratamiento esté disponible para las personas”, dijo Karmazin a MIT Technology Review.

Karmazin se inspiró en los estudios de investigadores (2013) en los que se vio que algunos aspectos del envejecimiento podían revertirse cuando los ratones más viejos recibían sangre de otros más jóvenes. La cosa es que otros investigadores no han podido replicar estos resultados y los beneficios de la parabiosis en humanos aún no están claros y, por lo tanto, no son concluyentes.

Por otro lado, científicos y médicos dicen que el ensayo de Karmazin no puede proporcionar evidencias sobre los efectos de las transfusiones.

Estudios sobre el potencial de la sangre joven

Karmazin enfatizó en el Code Conference 2017 que el objetivo de Ambrosia no es curar o revertir el envejecimiento en humanos, pero informa que sus clientes ven mejoras positivas relacionadas con el cáncer, Alzheimer y enfermedades cardíacas.

El potencial de la sangre joven para tratar la enfermedad del Alzheimer se está explorando en una serie de ensayos clínicos, como por ejemplo existe una prueba patrocinada por la Universidad de California (San Francisco) que examina los efectos de las transfusiones en pacientes con un trastorno degenerativo (parálisis supranuclear progresiva). Otro estudio en China investiga si el plasma joven alivia los déficits neurológicos inducidos por el accidente cerebrovascular agudo.

En 2014, Tony Wyss-Coray (neurocientífico de la Universidad de Standford) demostró que los ratones viejos habían aumentado el crecimiento de neuronas y mejorado la memoria tras unas 10 infusiones de sangre de ratones jóvenes. Tras este descubrimiento, Wyss-Coray lanzó una pequeña empresa, Alkahest, con sede en Menlo Park (California) para analizar transfusiones de plasma de jóvenes en el tratamiento de Alzheimer.

Tony Wyss-Coray

La principal diferencia entre AlkahestAmbrosia es que el ensayo de Ambrosia es financiado por los pacientes, en lugar de por los inversores. Alkahest inscribe solo a 18 voluntarios para llevar a cabo un estudio acerca de la tolerancia de los ancianos a pequeñas dosis de plasma. Además, la financiación inicial de su compañía fue proporcionada por un multimillonario de Honk Kong, que experimentó que su abuelo había mejorado tras una transfusión de plasma para combatir el Alzheimer.

“La gente quiere creer que la sangre joven restaura la juventud, a pesar de que no tenemos evidencia de que funcione en humanos y no entendemos el mecanismo de cómo los ratones se ven más jóvenes”, dice Wyss-Coray.

“No quiero decir la palabra panacea, pero aquí hay algo sobre los adolescentes”, dijo Karmazin a New Scientist. “Lo que sea que esté en la sangre joven está causando cambios que parecen revertir el proceso de envejecimiento“, pero los científicos no han identificado un vínculo confiable entre transfusiones de sangre en jóvenes y beneficios de salud tangibles.

“Simplemente no hay evidencia clínica [de que el tratamiento sea beneficioso], y básicamente se está abusando de la confianza de la gente y la excitación pública en torno a esto”, dijo el año pasado en la revista Science el neurocientífico de la Universidad de Stanford Tony Wyss-Coray, quien realizó un estudio en 2014 sobre el plasma sanguíneo en ratones.

De lo que también hay dudas es acerca de si Thiel es cliente de Ambrosia. El año pasado Gawker (medio que consiguió cerrar Peter Thiel gracias a un pleito) publicó una noticia acerca de los $40.000 que invierte el empresario tecnológico por trimestre para transferirse sangre de un joven de 18 años, basado en una investigación realizada en Stanford sobre extender la vida en ratones. Por otro lado, Karmazin dijo en la Code Conference que Thiel no es cliente suyo.