En el campus de Amazon, en el centro de Seattle, se está construyendo una cúpula de vidrio esférica de 27 metros que alberga 40.000 plantas.

No es la primera empresa tecnológica que muestra su amor por las plantas: Airbnb, Adobe y ahora Apple ya han creado espacios verdes en sus empresas o cerca de ellas, pero nada comparado con las más de 400 especies de plantas que compartirán espacio con los trabajadores de Amazon.

La naturaleza como elemento básico en el diseño interior

Cuando Amazon empezó a construir su nuevo campus, hace ya cinco años, insistió en incluir la naturaleza en el diseño. Plazas plagadas de árboles alrededor de un campus de 30 edificios, perros felices jugando en un parque diseñado exclusivamente para ellos, y ahora, las esferas, diseñadas para hacerte sentir como si estuvieras trabajando al aire libre.

Dale Alberda, arquitecto principal de NBBJ (la firma tras el proyecto del campus) comenta que el hecho de traer solamente plantas al interior de un edificio no era suficiente para obtener la sensación de espacio abierto y de convivencia con la naturaleza. Para ello, y tras una exhaustiva búsqueda para conseguir la forma más adecuada para esa sensación, decidieron escoger esferas de vidrio por ser la forma “más eficiente de contener el volumen”, dice Alberda.

Las cúpulas, fabricadas con paneles de vidrio sobre un marco de acero, crean biosferas cerradas que combinan trabajo y naturaleza y convierten el espacio en un reto para albergar humanos y plantas, ambos con necesidades muy diferentes. Las plantas prosperan en entornos calurosos y húmedos, mientras que los humanos no. Y como de momento necesitan a humanos productivos, más que a plantas en un entorno ideal, han llegado a la conclusión de: 22ºC durante el día, con una humedad del 60% y 12ºC de noche, con una humedad del 85%. Para ello han buscado plantas de regiones de mediana elevación, como las que albergan bosques de Ecuador, Costa Rica y China. El mes que viene, el equipo colocará un árbol de 18 metros en el centro de la cúpula.

Los arquitectos rechazaron paneles triangulares por pentagonales, consiguiendo paneles más grandes para captar más luz solar. 90 lámparas LED con sensores de luz proporcionan la iluminación adicional cuando se necesita.

¿Y el agua?

Todas las plantas necesitan mucha agua y Galiardo quiere hacerlo a mano. En vez de instalar un sistema de riego automático, un sistema poco eficiente cuando cada planta necesita una cantidad específica de agua, cada día su equipo de horticultores se paseará por la cúpula, entre ejecutivos y drones, para alimentar a los seres vivos no humanos.

¿Quién dijo que para trabajar en Amazon había que ser un pro de la informática?