Tras repasar nuestras predicciones para 2018 (no sin cierta satisfacción) nos toca ahora hacer nuestras apuestas para 2019.

Como siempre, la lista no solo contará con innovaciones tecnológicas sino también con sus consecuencias e implicaciones, como el resultado de los escándalos vividos en 2018 y la nueva conciencia que estos pueden haber despertado.

Sin más dilación, siéntate y abre la ventana a lo que esperamos (ojo, no a lo que deseemos) que ocurra en 2019.

1. Llegada del 5G

Parece el cuento de nunca acabar pero Verizon y AT&T se han comprometido a lanzarlo a mediados de 2019 y a lo largo del año pasado ya se hicieron algunas pruebas.

El 5G se refiere a la quinta generación de conectividad móvil que nos permitirá, por ejemplo, descargarnos películas en cuestión de segundos. Su adopción será “incluso más rápida que la del 4G, que ya fue bastante rápida” según Ignacio Contreras, director de marketing de 5G de Qualcomm.

Se espera que en la primera mitad de 2019 aparezcan las primeras redes y los primeros dispositivos en Estados Unidos, pero no podemos asegurar que lleguen a España ni siquiera a finales.

Crucemos los dedos para que no nos pase como con la regulación de los coches autónomos y suframos como mucho lo que hemos sufrido con los retrasos de Alexa y los controladores por voz.

2. Cataclismo para los gigantes de las redes sociales

¿Le ha llegado la hora a las redes sociales? Lo veremos este año.

En 2019 es la hora de pasar factura a Facebook y el resto de redes sociales. Escándalos como el de Cambridge Analytica o el de Myanmar no se olvidarán y le van a costa caros a los Zuckerbegs del mundo.

Las posibilidades son muchas y diversas: desde una regulación sofocante, una acusación de monopolio, a la expropiación de Facebook para convertirla en servicio público (una ida de olla, pero no quiero quedármela para mí por si pasa). Por delirantes que parezcan, están todas sobre la mesa tras ver el uso que se hace de estas para hacer tambalear el sistema. Aparte, los medios han hecho su trabajo después de años esperando a que llegase el momento de derrumbar a Facebook que se estaba (y aún está) llevando la mayor parte de los ingresos publicitarios.

Tim Cook y Bill Gates se han posicionado a favor de una mayor regulación del sector. Imaginaos la sorpresa teniendo en cuenta el pasado de Gates y su denuncia por monopolio, que acabarían con su carrera en Microsoft. Nadie se siente a salvo con estas plataformas ubicuas con una capacidad de provocar el revuelo social de los últimos años.

Aparte de la incomodidad para políticos y grandes empresas, los usuarios hemos salido también bastante descontentos. Nuestros datos se han utilizado en nuestra contra y en secreto a cambio de ponernos caritas de conejo y filtros de perritos. Esto nos lleva al siguiente apartado.

3. ¿Explotará la burbuja del influencer marketing?

Llevan años anticipándolo pero no ha sido hasta que todo lo demás se ha desmoronado que estos últimos podrían verse afectados.

Estudios sobre el verdadero volumen de fraudulencia en las visitas, reproducciones e interacciones del contenido en internet ponen en entredicho el valor de las campañas con influencers, especialmente los que cuentan con más seguidores.

Un estudio de 2016 destapó un fraude multimillonario en el sector del marketing online y las imágenes de las granjas de bots evidencian la falsedad de internet. Ahora mismo hay más tráfico generado por bots que por humanos en la red. La pregunta es ¿hay alguien mirando?

4. Diseño ético y tiempo mejor invertido

El debate sobre el exceso del uso de redes sociales y el diseño de todo tipo de contenidos y aparatos tecnológicos para acaparar nuestra atención hasta convertirnos en adictos a la tecnología ocuparán gran parte de 2019.

Tristan Harris se convirtió en 2018 en un abanderado de la lucha por un diseño ético seguido por Tim Wu y otros diseñadores que responsabilizan a los gigantes tecnológicos de hacernos cada vez menos humanos. 2019 debería ser el año en el que este debate llegue a una audiencia mayor, no solo para liberarnos de esta economía de la atención sino para defendernos de agentes que usan nuestro tiempo en línea para recopilar datos, analizarlos y así predecir y modificar nuestro comportamiento.

5. Alzamiento del radicalismo y la nueva extrema derecha en redes sociales

No quiero sonar alarmista pero no estamos ni cerca de haber visto la peor cara del extremismo en línea. Uno de los motivos por los que los gigantes de las redes sociales están de capa caída es su incapacidad para hacer frente a los discursos de odio y el bullying online, pero podría haber un motivo para no ser más duros con él: cuanto más se bloquea, más fuerte se hace.

Desde los coqueteos de PewDiePie con el humor de extrema derecha al auge de Vox y canales como el de Un Tío Blanco Hetero, nos hayamos ante un momento muy extraño del neo-conservadurismo: ahora lo rebelde es ser conservador. YouTube y sus políticas no mejoran la situación. A nivel comunicativo hacen ver que el mundo es diverso, radiante, feliz… y de los canales más que de los creadores que construyeron e hicieron crecer su comunidad.

Sin embargo sus algoritmos envuelven a sus usuarios en un laberinto de espejos en el que se retroalimentan de sus ideas y las refuerzan sin importar lo retrogradas, desinformadas o nocivas que estas sean.

Ese círculo vicioso de resentimiento contra todo lo que sea diferente sucede en la vida privada del usuario, su feed de vídeos, mientras que la plataforma muestra una cara muy distinta al exterior, lo que para estos se traduce en hipocresía y falta de credibilidad. Lo peor es que censurar sus contenidos puede que tampoco sea la solución.

Todos queremos reducir los discursos de odio en redes sociales pero puede que estas no estén diseñadas para facilitar ese propósito o que, combinadas con el comportamiento humano se conviertan en un cóctel peligroso. Lo que digo de YouTube vale para Twitter y por supuesto Facebook, y los partidos y grupos extremistas son los que más partido sacan de ello.

Propósitos para 2019: seamos fuertes, tranquilicémonos e intentemos actuar con cordura, calma y responsabilidad en redes.

6. El año del podcast

Otra de esas cosas que vemos venir pero nunca suceden podría hacerse realidad este año.

La puerta al mainstream la han abierto los formatos de radio como La Vida Moderna y Nadie Sabe Nada pero puede que este año se dispare por otros lados y en gran parte gracias a la que es nuestra verdadera apuesta para 2019…

7. Bendito sea Twitch

Perdonad mi entusiasmo pero creo que Twitch tiene todo lo que necesita el contenido de entretenimiento ahora mismo: la frescura del directo, posibilidades infinitas por explorar, una monetización justa para los creadores y una comunidad nueva.

Twitch seguirá un recorrido similar a YouTube, posicionándose gracias a los videojuegos pero escalando gracias a contenidos que nos sorprenderán en 2019 y 2020. Tengo muchas ganas de ver qué nos depara y creo que el contenido en Español tiene mucho que ganar.

Además, es otro paso para liberarnos del monopolio de Netflix.

8. La hegemonía de Netflix

Netflix está en un camino muy peligroso hacia la hegemonía del entretenimiento y 2019 es el año para que los otros players se decidan a luchar o a morir.

Con HBO de camino a convertirse en un vídeo club de barrio cuando acabe Juego de Tronos, solo contamos con la futura plataforma de Disney y Amazon Prime para hacerle frente. Filmin es española y precisamente por eso no le podrá hacer sombra jamás (digo esto con un profundo dolor porque no sabes lo mucho que me jode que sea así) y Flooxer está demasiado anclada a sus anuncios.

Dicho esto, necesitamos una alternativa fresca, con puntos de vista diversos y contenido profundo que tenga esa capacidad que tiene Netflix para atraer a una audiencia joven a cuyas necesidades se adelanta gracias a sus prestaciones, su usabilidad y sobre todo, su lenguaje local, atrevido y rompedor.

De no ser así en 2020 todos veremos las mismas series, tendremos los mismos gustos y las mismas ideas políticas. Excepto los que no vean televisión por internet y eso parece una chorrada pero culturalmente es muy peligroso. Por no mencionar aquella vez que Reed Hastings se meo en la opinión de Tristan Harris sobre el tiempo mejor invertido diciendo que su mayor competidor era el sueño.

9. ¿Dará Epic Games otro giro a los eSports?

Llegados a este punto no sé ni si la palabra eSports habrá muerto antes de haberse desarrollado del todo. Puede que exagere, pero lo que está claro es que Epic  Games les ha dado un nuevo enfoque.

El contenido vivo, con temporadas que van actualizando el juego sin dejar atrás la importancia y la calidad narrativa era algo que existía pero nunca había acaparado de esta manera la atención de audiencias tan diversas. Eso combinado con la competitividad propia de los eSports pero con una curva de aprendizaje mucho más baja hacen que cualquiera pueda entrar sin tener que dedicar su vida a ellos.

Si en 2019 Epic, que acaba de lanzar su nueva tienda con juegos de terceros, sigue dando pasos de gigante en el sector puede que convierta los eSports en el nuevo fútbol que predijimos en 2017.

¿Qué te parecen nuestras predicciones? ¿Acertaremos esta vez? Pincha aquí para ver cómo lo hicimos con nuestras predicciones para 2018 y coméntanos lo que piensas en nuestras redes: @rewisormag.