Blockchain, Internet de las cosas, dataísmo y otras 7 tendencias que necesitas conocer para sobrevivir en 2018.

2017 será recordado por un montón de innovaciones revolucionarias. La realidad virtual ha pasado de las manos de unos pocos a las consolas y teléfonos móviles de muchos; Tesla ha entrado con fuerza a España; Yoigo ha hecho una tarifa de IoT y los últimos meses han estado protagonizados por la fiebre bitcoin.

Pero ¿qué podemos esperar de 2018? Siéntate y relájate mientras nosotros te lo contamos.

Dejaremos de hablar de VR para hablar de XR

Sony, Oculus y en menor medida HTC Vive abrieron las puertas de la realidad virtual a los consumidores. Ahora son los fabricantes de móviles los que nos llevarán a la siguiente fase.

ballena magic leap

Pokemon Go fue solo la punta del iceberg. En 2018 pasaremos de ver vídeos en YouTube para saber cómo se utiliza nuestro nuevo cortacésped. Directamente lo enfocaremos con el móvil y la app de la marca nos guiará paso a paso, señalando cada botón o palanca a la vez que nos advierte de cualquier fallo de montaje.

Ikea ya lanzó una app para que amuebles espacios de tu casa con sus productos. Tango y ARCore de Google, ARKit de Apple y otros softwares empezarán a adentrarse en nuestros móviles poco a poco, naturalizando la realidad aumentada en nuestros móviles como en su día naturalizamos las fotos y el vídeo.

El lanzamiento de Magic Leap One para desarrolladores a principios de año será el paso decisivo a la realidad mixta, pero dudo que llegue a nuestras manos hasta 2019 por lo menos. En cualquier caso, ya no podremos hablar solo de realidad virtual (VR) sino de distintas realidades, alternativas a la nuestra, que llamaremos XR: Extended reality, o realidad extendida.

Menos pantallas; más control y reconocimiento por voz

A pesar de que SIRI lleva tiempo entre nosotros, será en 2018 cuando el control por voz llegue al mainstream.

Aunque nos sigamos sintiendo raros hablando solos por la calle, la mejora de la Inteligencia Artificial de los asistentes y el diseño del hardware están empezando a atraer a los usuarios reacios. Además, todos esos chavales nacidos en 2000 se harán mayores de edad este año y no van a seguir usando botones si han nacido en el futuro, ¿no?

Los fabricantes y diseñadores seguirán apostando por la voz, las inteligencias artificiales irán también en esa dirección y nuestra relación con las máquinas será con más voz y menos dedos.

IoT y BIoT

Aunque no notes nada, hay más de 8.000 millones de dispositivos conectados en el mundo. Según a quien preguntes, se espera que haya 200 o 60 mil millones para 2020. La mejor manera de hacer el cálculo es, ¿con cuántos dispositivos puede interactuar un humano cada día? No solo hablamos del móvil: tu coche, tu lavadora, cada bombilla de tu casa, tu nevera… Exacto, muchos.

Aunque difícil de entender para quien no lo sigue de cerca, el IoT tiene un mercado estimado de 3,700 millones de dólares. Aunque ahora mismo se usa sobre todo en fábricas e industrias, este año deberíamos empezar a sentirlo en nuestras casas, empezando por tu móvil y tu fitbit hasta el collar de tu mascota. De hecho Alexa, el asistente de Amazon, es un buen ejemplo. El mayor enemigo para el IoT es el hackeo, pero con blockchain ganando terreno, es posible que el IoT se apoye en él para funcionar con seguridad.

Criptomonedas: ¿burbuja o post capitalismo?

Bitcoin es solo una de ellas y la fiebre de las criptomonedas, o cryptos, no para de crecer. Como nos dijo Luis Cuende, fundador de Aragon, ahora es tarea de los diseñadores desarrollar sistemas para facilitar y extender su uso.

Foto de Cointelegraph

Este año se verá cuántas resisten el crecimiento, aparecerán opciones más sostenibles y veremos todo tipo de reacciones por parte de los gobiernos. 2018 será el año en el que aquellos que invirtieron en criptomonedas hace tiempo se harán multimillonarios o se despertarán de un largo y bonito sueño. De ocurrir lo primero, será interesante ver qué ocurre con el sistema capitalista actual.

Blockchain

Aunque su nombre vaya asociado a las criptomonedas y el IoT, todavía no conocemos las verdaderas posibilidades de “la cadena de bloques”. Blockchain tiene el poder de crear un entorno realmente seguro para todos en la red y fuera de ella.

 

Desde la protección de nuestros datos hasta la posibilidad de ser los verdaderos dueños de nuestro historial médico, blockchain es como un internet en sí mismo. Un protocolo capaz de revolucionar nuestra manera de relacionarnos digitalmente. Algunos dicen que el próximo Facebook será en blockchain y es muy probable que la próxima gran fortuna salga de ahí.

Alerta dataísta

Ahora mismo tu navegador toma decisiones por ti. Elige qué anuncios ves, la música que escuchas y las ofertas de vuelos que necesitas. Te conoce mejor que tú y aprovechando esos algoritmos, los anunciantes también. Cuando se trata de marketing online, puede no ser tan grave pero si el préstamo de un hipoteca, el precio de tu seguro médico o una sentencia depende de los datos volcados a un algoritmo, estás en problemas. En favor de tu libertad, le has dado tanto poder que ahora eres su esclavo.

Ilustración de Jack Mied

Esto no solo pasa en China, donde han empezado a evaluar a sus ciudadanos en base a sus datos. Estados Unidos está teniendo serios problemas de prejuicios e injusticias por confiar decisiones humanas a las máquinas. Cathy O’Neil advierte en su libro Weapons of Math Destruction sobre cómo el big data y los algoritmos de aprendizaje automático están haciendo aún más grande la brecha entre ricos y pobres.

Todo esto se puede evitar si las compañías y los estados se esfuerzan en hacerlo, pero también si los ciudadanos nos volvemos más conscientes. Problemas propios de la era digital, como éste o la neutralidad de red estarán en el punto de mira en 2018.

Vehículos eléctricos y autónomos.

No solo coches. Motos, ninebots, patines y bicicletas eléctricas empezarán a reemplazar, no solo a vehículos de gasolina desgraciadamente, sino a los que funcionaban con nuestra propia fuerza. El debate medioambiental de dentro de 10 años será sobre cómo cometimos el mismo error que cometimos con los vehículos de gasolina, pero en este caso con las baterías eléctricas.

Pero falta tiempo para que eso ocurra. Podemos esperar una subida alta de la venta y circulación de eléctricos en 2018 y, si no una bajada, un estancamiento de la compra de vehículos de gasolina.

Los autónomos no llegarán de la noche a la mañana pero en 2018 se disparará la circulación de estos en ciudades de prueba. Para finales de 2018 deberíamos tener ya un merco regulador definido porque a nivel tecnológico 2019 debería ya tener una buena flota de vehículos autónomos circulando en ciudades de países desarrollados.

Inteligencia artificial para todos

Los asistentes por voz están creciendo a la par que las inteligencias artificiales y en breve todos tendremos una asistente personal digital. Cuando Google Home y Alexa lleguen al mercado español, tener una casa totalmente inteligente será más barato que rehacer el baño.

Google y Alexa marcarán el camino y habrá que ver si Apple cumple las promesas de Tim Cook y roba las riendas a los otros dos. La IA es imprescindible para el desarrollo de las tecnologías de las que todo el mundo habla así que todos tendrán que volcarse para mejorar al resto.

Los eSports serán el nuevo fútbol

Bueno, a lo mejor son solo el nuevo baloncesto, pero este año veremos como los eSports toman aun más relevancia. En el último Inspirational, la feria madrileña dedicada a la comunicación digital, hubo una sala dedicado a ellos y nos invitaron a participar. Además de tener sus propios equipos de jugadores, Movistar ha creado un canal de televisión dedicado a ellos, Vodafone ha hecho lo propio en formato digital y Orange patrocina la liga más importante de todas: la Superliga Orange LVP.

La final de LOL llegó a congregar a más de 40 millones de personas con un pico de más de 14 millones a la vez. Si te parece absurdo que millones de chavales se sienten a ver como otros 8 se sientan a jugar, piensa esto: ¿cuántas veces juegas al fútbol y cuántas veces lo ves con una cerveza en la mano? Pues eso.